Doña Rosita anotada en los Teatros del Canal
El montaje de Remón es una versión libre, una versión anotada, como reza el título, una destilación en la que el director carga las tintas precisamente sobre ese tiempo suspendido y ese aroma de España de provincias a la hora de la siesta, esa España mesetaria que tan bien conoce. La obra de Lorca se queda atrapada entre los decorados de cartón y el vestido de mangas de jamón, el resto, es un viaje vertiginoso de Remón para entender porque esa obra tiene eco y sentido para él y el público de hoy. Desde esta premisa, tres actores juegan al teatro dentro del teatro para mostrarnos que toda obra, por muy ambientada en un paisaje particular, en una memoria antigua, puede tener una lectura que nos permita verla reflejada en nuestro imaginario contemporáneo.
Adolfo Simón

Guardo la llave en el Teatro Lagrada
El montaje termina con una maleta vacía que representaba a un país futuro en libertad y con un grito…¡Alerta! ante unos pasos que se oyen en la distancia. Estremecedora síntesis para una obra collage que va transcurriendo entre momentos de la Guerra Civil Española con sus consecuencias y fragmentos del presente en el que, de algún modo, volvemos a ver que el ser humano es tan torpe que puede tropezar varias veces en la misma piedra. Una propuesta sencilla en la que los interpretes se desdoblan en varios personajes para dar vida a estas historias cruzadas.
Adolfo Simón

Esperando a Godot en el Teatro Bellas Artes
‘Godot es hoy en día más que una obra de teatro, un clásico del siglo XX. Forma parte de la imaginación colectiva. La fuerza, el humor, la poesía, la ternura, el dolor, la risa que nos transmite esta obra, metáfora de la vulnerabilidad y el coraje del ser humano, siguen vigentes. Es curioso ver como, según el momento social en el que se escenifica este texto, adquiere una lectura particular. En tiempos convulsos como los que vivimos, una obra que podría ser absurda e indescriptible, adquiere una luminosidad brutal. Los actores están en estado de juego continuo para hacer que cada frase, llegue con certeza al cerebro del público.
Adolfo Simón

Un mundo a la deriva
En estos momentos, en Madrid, se está desarrollando la Cumbre del Clima, ese espacio donde lideres de todo el mundo han de ponerse de acuerdo para que este mundo que habitamos deje de ser un barco a la deriva. Coincidiendo con este evento, hay otros espacios donde se exponen los problemas que estamos causando sobre el planeta. Mañana se inaugura la exposición de el Teatro de la Tierra en los Teatros del Canal y hoy he podido asistir a dos representaciones que, de algún modo, tratan este tema. En «Pulmones», en la Sala Mirlo Blanco del CDN, una pareja se plantea tener un hijo pero les bloquea las dudas que surgen cuando revisan todo lo que afectará a su vida y sobre todo, las consecuencias que tendrá una nueva vida en un planeta que agoniza. Y en el Teatro Pavón Kamikaze…»Los hijos» plantea un mundo sin futuro por los efectos de la mano torpe del ser humano, aquí, la trama transcurre a partir del encuentro de unos viejos científicos que se debaten entre sucumbir a una catástrofe nuclear o resistir para dejar una herencia futura sin «muerte anunciada». Está claro que, la sociedad en general se está haciendo cargo del tema que tal vez mayores consecuencias negativas tendrá para la humanidad y no en un futuro muy lejano.
Adolfo Simón

La espuma de los días en el Teatro Español
Ahora está muy al día el teatro autobiográfico en el que el autor, con pequeños giros ficcionales, habla de si mismo y sus circunstancias vitales. María Velasco huye de esta fórmula para apropiarse del universo poético y existencial de Boris Vian, para a fin de cuentas, dejarse atravesar por la obra de este poeta que, a pesar de vivir al borde de la muerte, vive intensamente su final vital. Eso si, en ese epílogo de su existencia, se pelea con el mundo y con Paris…la ciudad del amor por excelencia que, para asombro de todos, se convierte en una postal vieja y acartonada. María Velasco construye un poema brutal escénico donde el amor es sinónimo de vacío, soledad y angustia. Una obra que entra por todos los sentidos, se puede escuchar o sencillamente, abandonarse al paisaje imposible que se forma y deforma ante nuestros ojos.
Adolfo Simón

Why? de Peter Brook en el CDN
Y llega Peter Brook y sin ningún artificio, si ninguna modernez, sin complejidades caprichosas…se pregunta por qué y para qué se hace el teatro…y con tres intérpretes y un músico, crea la magia. Quien le iba a decir al Señor Brook que varias décadas después del Mahabharata iba a llegar a un nivel de síntesis tan esencial como esta propuesta de Why? donde, unos atriles, una alfombra y unos papeles por el suelo, nos permiten viajar por la historia del teatro desde los inicios hasta hoy, haciendo una parada en los principios del siglo XX en Rusia, para enfrentarnos también a la dialéctiva de si la verdad es la propia, la del público o hay una tercera que es el misterio del teatro. Una gran lección de teatro que, en la cumbre de su sabiduría, solo se puede permitir dar Peter Brook.
Adolfo Simón

Tríptico sobre las guerras en el Festival de Otoño
En la recta final del Festival de Otoño han coincidido tres propuestas donde la guerra, de una forma u otra, ha estado presente.
Lorca no pudo terminar «Comedia sin título» porque llegó la Guerra Civil y con ella, su asesinato, quedó inconclusa, pero ahí, en ese texto breve ya está su dialéctica sobre el teatro y sobre una sociedad pasiva ante la amenaza de la guerra…El monstruo del fascismo está siempre al acecho y no siempre podemos reaccionar a tiempo; no lo olvidemos en estos tiempos. Sara Molina opta por meter el bisturí en el texto para tirar de palabras y frases que le conecten con «las guerras» de hoy…la inmigración, la intolerancia… Tal vez, en ese diálogo está demasiado presente su visión de la lectura actual del texto aunque, como creadora contemporánea, está en su derecho a hacer lo.
Orestes en Mosul de Milo Rau nos presentó un documento periodístico ensamblado con la teatralidad en directo. En un doble plano, asistimos a la escenificación didáctica del proceso de creación de una puesta en escena que, aunque pretendía ser mostrada en pleno Mosul, las circunstancias de peligro no lo permitieron, de ahí que en paralelo a la acción escénica, vemos en una pantalla momentos grabados de ensayos, entrevistas y documentos en Mosul. Un trabajo que, pese a la frialdad documental, nos provocó un viaje real, a pesar de la virtualidad, a las ruinas de una país que es el ejemplo del fracaso de nuestra sociedad actual.
Y para cerrar el tríptico, Hijos de Grecia de Los números imaginarios, una experiencia escénica donde el trayecto por las tragedias griegas, a través de una lectura actual donde la memoria del yo de los actores funciona como dispositivo para conectar con los personajes claves de este periplo dramático. Un collage de estéticas y propuestas donde lo virtual y lo intimista se dieron la mano.
Adolfo Simón

«Juana La Loca» dentro del V Ciclo de Teatro Argentino en el Umbral de la Primavera
Con una puesta sencilla y contemporánea, Nicolás Pérez Costa da vida a siete personajes para contar los mundos de Juana La Loca en una pieza épica-romántica sobre una de las mujeres más famosas de la historia. Su prisión durante más de cuarenta años fue su paraíso, pues allí voló un alma pura rodeada por la crueldad y la ambición de los hombres. A veces damos vueltas por la ciudad, de teatro en teatro, buscando ese momento en el que la escena nos haga olvidar nuestra realidad…No suele ocurrir, los teatros están llenos de efectismo o huecos…sin embargo, perderse por las callejuelas de Lavapiés, a veces recompensa si entras en un espacio como el Umbral de la Primavera donde siempre hay una pieza sugerente, hecha con honestidad y corazón. Juana La Loca pasa como una exhalación por el escenario, sin un instante de vacío, todo está lleno de emoción y concreción…¡Qué difícil es encontrarse a un actor en escena que transita por ella como si hiciera un viaje a los orígenes del rito!.
Adolfo Simón

Tres sombreros de copa en el Teatro de la Zarzuela
El Teatro de la Zarzuela vuelve a ser escenario de un nuevo estreno: la zarzuela Tres sombreros de copa, una de las obras más ambiciosas de Ricardo Llorca, se representa por primera vez en Europa en este coliseo.
Una vez más volvemos a ese mundo de la melodía y a ese teatro del absurdo: una estupenda combinación escénica que no solo resultará divertida, sino también aleccionadora para todos nosotros. Para llevar a cabo estos objetivos se ha realizado una gran producción donde la escenografía y demás elementos técnicos adquieren un volumen a la altura de los grandes musicales americanos.
Adolfo Simón

Artaud en la Cuarta Pared, dentro del Festival de Otoño
Durante la función, en clave de comedia dramática, el espectador asiste a la desgarradora decadencia de la institución psiquiátrica, situada frente a una sala de fiestas, con una serie de personajes que conviven en un contexto enloquecido, sórdido y violento y que se enfrentan tanto a la incertidumbre del devenir del manicomio como a la represión policial o a la nostalgia por el electroshock en una suerte de fiesta interminable. Desde el patio de butacas asistimos a una experiencia donde el límite entre la realidad y la ficción desaparece, ya no sabemos si lo que vemos es una rememoración de unos hechos o se esta reviviendo una situación real en la biografía de Artaud. A veces se dice que hay espectáculos que son teatro dentro del teatro, yo diría que, aquí…la vida está dentro del teatro.
Adolfo Simón

La fiesta del chivo en el Teatro Infanta Isabel
En `La fiesta del Chivo´ se narran los últimos días del dictador Trujillo en la República Dominicana, el autor se vale para ello del personaje de Urania Cabral, una exitosa abogada que abandonó el país de forma misteriosa siendo una niña. Tres décadas después, regresa para visitar a su padre moribundo, el senador Agustín “Cerebrito” Cabral, un antiguo alto cargo del Régimen que cayó en desgracia. Durante ese viaje, se desvelará el secreto que la protagonista ha guardado celosamente desde su huida. El juego entre los dos tiempos se resuelve de forma sencilla escénicamente. Una propuesta que se basa en el trabajo actoral sobre todo, huyendo de efectismos, centrando la acción en lo que mueve a cada personaje para el desarrollo de su periplo vital.
Adolfo Simón

On Goldberg Variations / Variations de María Muñoz y Pep Ramis / Mal Pelo en el Festival de OTOÑO
La compañía de danza catalana Mal Pelo lleva 30 años investigando y creando un lenguaje propio. Su relación personal con la obra del compositor alemán Johann S. Bach comenzó con BACH, el espectáculo que en 2004 mostró por todo el mundo. Una primera piedra como parte de un proceso de inmersión completo y profundo -Bach Project- alrededor del genio barroco que la troupe prevé culminar en 2021. Entre medias, este 2019 estrenan On Goldberg Variations / Variations, donde Mal Pelo continúa dialogando con las diferentes vertientes de uno de los genios indiscutibles de la música clásica. En esta producción, Malpelo regresa al formato escénico grande y a un elenco numeroso para construir espacios atmosféricos que construyen y de construyen paisajes bucólicos llenos de formas geométricas, construidas en el espacio con los cuerpos de los bailarines.
Adolfo Simón

Ersatz de Julien Mellano / COLLECTIF AÏE AÏE AÏE en el Festival de OTOÑO
«Un cruce entre el teatro y las artes visuales, entre Jacques Tati y Black Mirror. Eso es Ersatz, el resplandor helado de un futuro ya presente». Así presenta el colectivo francés AÏE AÏE AÏE su última creación, con la que el director, performer y escenógrafo Julien Mellano fantasea, libremente, sobre el hombre del mañana. En esta creación muda, Mellano explora la realidad virtual manipulando objetos reales. Con un humor un tanto perturbador, el creador envuelve al público en una misteriosa búsqueda del tesoro, donde los símbolos y los objetos cobran vida en una suerte de cuadro metafórico. Poco a poco vamos descubriendo que lo que parece un juego, en el fondo, es un viaje al misterio del origen del hombre y como, estamos en un tiempo que tal vez no es más que un plano paralelo entre dos tiempos, el pasado y el futuro. Inquietante y sorprendente.
Adolfo Simón

Ecos en el Teatro Español
A finales del siglo XIX la East India Company garantizaba pasajes gratis a la India a aquellas mujeres británicas deseosas de convertirse en las esposas de los oficiales del ejército británico desplegados desde Oriente Medio hasta la India. Más de un siglo y medio después, el Estado Islámico provee de pasaje al Califato Sirio a jóvenes mujeres británicas deseosas de contribuir a la causa islámica, ignorando que terminarán convirtiéndose en una fusión de prostitutas, criadas y yeguas de cría al servicio de un imperio ideológico y religioso. Este paralelismo similar, aunque con tiempo y distancia diferente entre ambos, nos muestra de nuevo que la vida no es más que una rueda que no deja de dar vueltas sobre un mismo sitio, en bucle. La puesta en escena es enigmática, nos sitúa en un espacio atemporal, lleno de espejismos éticos y emocionales.
Adolfo Simón

El tambor de Cora en Cuarta Pared
Una historia de amistad, coraje y valor con música en directo y objetos que cobran vida. Una historia de superación. De ver las dificultades desde la valentía y la imaginación. Desde la alegría y no desde el drama. Una historia que invita a vivir sin miedo. A patinar por el hielo fino, a correr descalzo por la nieve, a ver el iceberg completo, a derretir el hielo que deja paso a la primavera. El tambor de Cora es la historia de dos corazones que se necesitan para seguir viviendo. De forma sencilla, desde la poesía y la metáfora, se invita a los adolescentes a que descubran la fragilidad de los cuerpos y que tenemos no solo que cuidarlo si no que, a veces, compartir órganos para que el viaje de la vida continúe.
Adolfo Simón

Cádiz en el Teatro Lara
Cádiz es la historia de esos amigos que son familia. Eugenio, Adrián y Miguel lo son desde niños, pero han dejado de tener cosas en común. Eugenio piensa en futuro, Adrián en presente y Miguel vive en pasado… y con 40 años ninguno de los tres ha crecido lo suficiente para entender que los amigos no son los que ven las cosas de la misma manera, sino aquellos que se aceptan por muy diferente que sea su visión del mundo. Una pieza donde la estupidez es la clave para entender estos tiempos donde el mal llamado sexo fuerte ha perdido fuelle.
Adolfo Simón

Banquete ético en el Festival de Otoño
De un tiempo a esta parte, el Festival de Otoño está realizando una tarea importante para la creación contemporánea de este país y es, incorporar a su programación las últimas producciones o trabajos de revisión de la trayectoria de compañías o creadores que han sido fundamentales en el último cuarto de siglo en un territorio áspero que nunca ha mirado ni respetado lo que se ha desarrollado aquí y que, las nuevas generaciones, tienen otros intereses gracias a ver que hubo quien no cayó en lo fácil ni lo convencional. Este año Sara Molina y El Canto de la Cabra son parte de este programa y sobre todo…Matarile Teatro/Ana Vallés. Tres propuestas se van a poder disfrutar a lo largo del Festival. Tres aristas éticas para conocer más a fondo las razones y el sentido de transitar por el filo de la navaja como funambulistas sin limites durante varias décadas. No ha sido un obstáculo no crear en Madrid si no en la periferia, no ha sido un obstáculo mantenerse firmes ante su visión del arte, no ha sido un obstáculo negar la tentación del éxito y la frivolidad…Ha sido difícil y complicado apostar por su idea del teatro, y ahí están, más fuertes que nunca, con el discurso más potente y firme. Los que hemos visto muchos de sus espectáculos a lo largo de estos años, podemos ver la evolución no solo técnica si no también de contenidos. No hace falta lanzar gritos al aire, es suficiente con susurrar el vacío del presente de nuestra sociedad. En Los limones, la nieve y todo lo demás hay una necesidad de expresar la dificultad de establecer un diálogo entre «materias» diferentes. En DAIMON y la jodida lógica asistimos a un banquete salvaje donde todo es deliciosamente brutal. Una experiencia importante la coincidencia de estos tres trabajos para conocer no solo su trayectoria de esta Compañía si no también, tomar conciencia de en qué país y tiempo nos ha tocado darle lugar a la cultura.
Adolfo Simón

La otra escena en el Festival de Otoño
¿Qué hace el Festival de Otoño en Eurovisión?¿Qué hace Bergman en Uganda?…Pues la respuesta a esta pregunta es muy sencilla, son propuestas no convencionales dentro de la edición de este año. En la sala verde del Teatro del Canal tuvimos la ocasión de presenciar en directo una edición muy particular del Festival de Eurovisión, pero esta vez, basado en textos filosóficos, si, la estructura de una canción moderna, debía tener, como contenido, algún enfoque filosófico, el resto del formato es muy parecido al certamen habitual. ¿Qué resultado hubo?, pues creo que ante la duda de si había algo preparado y «teatralizado», el público asistente se volcó en un delirio excesivo en su participación que tal vez desenfocó la cuestión filosófica.
Y la propuesta de Bergman en Uganda que se presentó en La Casa Encenida, tenía la peculiaridad de poder asistir a la proyección de «Persona» en su idioma original, como lo verían en un pequeño poblado de Uganda mientras, en otra pantalla, vemos como alguien del poblado comenta la película según su visión de la misma, algo que no terminaba de estimular al «público» asistente a la peculiar proyección en el país africano.
Está visto que el formato de cada expresión artística, tiene su público particular.
Adolfo Simón

«El hombre que solo pensaba en números» de Pedro Carvalho en La Casa Encendida
Un espectáculo de danza y matemáticas, un estudio científico y artístico que parte de la historia de un hombre que dedica toda su existencia a los números y sus conexiones. Un hombre que dedica toda su existencia a los números y sus conexiones. En este mundo de fantasía, descubre sentidos para cada pensamiento y movimiento para cada descubrimiento. Un espectáculo de danza teatro inmersivo ya que el público es una pieza esencial para el desarrollo del mismo…Contar, construir formas con una cuerda, sumar o restar velocidad o dibujar movimientos imaginarios en el espacio provocan en el público la hilaridad y la participación entusiasta.
Adolfo Simón

The Door de Jo Strømgren Kompani / Lithuanian Natinal Drama Theatre en el Festival de Otoño
En Europa –una masa de tierra dividida por fronteras, idiomas, religiones y barreras geográficas– el fenómeno de la migración siempre ha existido. Es una forma de sobrevivir y una forma de rebelarse, una posibilidad de comenzar de nuevo, pero también de quemar los puentes y dejar todo atrás. Escrito, coreografiado y dirigido por el artista sueco Jo Strømgren, The Door viaja a través de diferentes períodos históricos y regiones europeas para descubrir, en una combinación de movimiento y danza, los patrones que han marcado los movimientos migratorios de nuestro continente, de nación a nación. Una propuesta sugerente en estos tiempos donde todo nos separa, casi retoman el «esperanto» teatral para romper el maleficio de la torre de Babel. Cuerpos en movimiento, diálogos mínimos para hablarnos de adentro y afuera, de lo posible y lo imposible. Otra pieza inquietante en la programación del Festival de Otoño.
Adolfo Simón

Canto a la muerte en el Festival de Otoño
¿Por qué solo hemos de hacer cantos a la vida?…Que diferente sería el mundo si nos enfrentásemos a la muerte como al encuentro festivo con una amiga…Hay espectáculos que tienen una perfección técnica que te deja buen sabor de boca al salir del teatro y hay otros que, además de ser excelentes en su construcción, tienen entre líneas o al fondo de la dramaturgia, un golpe para la cabeza del público. Requiem pour L. de Fabrizio Cassol y Alain Platel / les ballets C de la B nos sumerge en un viaje tolerante y respetuoso por la muerte digna, nos invitan a sonreír y movernos en la butaca al ritmo inquieto de la pieza y también nos mueve por dentro, haciendo nos reflexionar sobre si la muerte es algo más que la continuidad a cámara lenta con la mirada dulce y en éxtasis del último aliento… a la respiración mar del final de la vida de Lucie.
Adolfo Simón

El himnovador en la Escuela Superior de Canto de Madrid.
En la historia hay algunos personajes como Leopoldo Benedetto Vincenti Franti(Roma, Italia, 1815 – 1914)que, su peripecia vital les hace pelear para que la verdad llegue a la luz. Muchos creadores han tenido la ocasión de ser pioneros o crear una obra propia que después se disputarán otros o se les acuse de plagiar. Como la historia la cuenta, no siempre, el que no la vivió, nunca sabremos realmente quién tiene la razón. En la obra de Luis Miguel González Cruz se establece este debate bajo su dirección en una puesta en escena que remite al oratorio y el juicio social. Una ocasión para conocer otra propuesta del Astillero en complicidad con Bolivia. Y además, hemos podido entrar en el teatro delicioso que alberga en su interior La Escuela Superior de canto de Madrid.
Adolfo Simón

Estoy rara en el Teatro Alfil
Estoy Rara es un espectáculo de sketches cómicos en clave de ironía donde tratan de concienciar, a través del humor, sobre temas tan importantes como el empoderamiento, la igualdad y sobre todo la incapacidad del ser humano para ser feliz y relacionarse con respeto. Personajes femeninos caricaturizados nos muestran la otra cara del mundo que habitamos día a día. Una mezcla de escenas cotidianas con grabaciones de situaciones íntimas de diferentes mujeres y su «realidad» particular. Un público entusiasta llenaba el teatro.
Adolfo Simón

Recreativos Federico de Alex Peña en el Festival de Otoño
Creador de un lenguaje libre y propio, Peña se mece entre la intervención artística, el objeto, la aplicación, la edición y la performance, a caballo entre las artes plásticas y los contenidos escénicos, como es el caso de sus Recreativos Federico, propuesta enmarcada dentro de la celebración del Año Lorca 2019, se presenta en el hall del Teatro de La Abadía en el marco del 37º Festival de Otoño. Una pequeña atracción que nos remite a las barracas de feria donde otra mirada del mundo atrae a todo el público precisamente por eso, por abrir les la visión de la realidad desde el extrañamiento y el delirio.
Adolfo Simón


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