Una pieza de títeres para ilustrar la música de Debussy, en ella, los juguetes cobran vida para entretener el sueño de una niña inquieta. Música en director, títeres y actores para el deleite del público familiar.
Adolfo Simón

Una pieza de títeres para ilustrar la música de Debussy, en ella, los juguetes cobran vida para entretener el sueño de una niña inquieta. Música en director, títeres y actores para el deleite del público familiar.
Adolfo Simón

Antígona González ha perdido a su hermano menor, como la Antígona de Sófocles, y le busca para darle sepultura. Enfrentándose a las amenazas, el miedo y los prejuicios sociales, la división familiar, y la impotencia. Este hermano perdido puede presuntamente haber sido reclutado por el crimen. Lo medular es que nunca volvió y ella se rehúsa a olvidar, ya que el recuerdo asegura la permanencia y el olvido nos desvanece.
La actriz entra en múltiples espacios documentales para transitar por diferentes Antigonas que han existido teatralmente en Latinoamérica. Y entre estas diferentes miradas del personaje, aparece Antígona Gonzalez para buscar entre las piedras a su hermano desaparecido. Teatro político y combativo.
Adolfo Simón

En un mundo que parecía irreal, primavera del año 2000, pandemia mundial, seis artistas que se habían conocido en la escuela de circo de Montreal decidieron, durante ese periodo de aislamiento, investigar a través de internet maneras en las que se pudiera compartir la intimidad con el público. Fue la semilla que unió un proyecto original que decidieron llamar People Watching.
Para inaugurar la Segunda Edición del Festival Riesgo no se podía haber elegido mejor obra. En esta propuesta de Circo-Danza-Cabaret, seis intérpretes realizan grandes acrobacias y pequeñas acciones poéticas. Durante la hora que dura el espectáculo, nos mantienen clavados en la butaca, observando con tensión cada momento de emoción y riesgo físico. Un espectáculo arriesgado y emocionante que confirma lo que ya se planteó en el origen del Festival: «Existe otro circo y para todo tipo de público.»
Adolfo Simón

Dos personas atrapadas en una isla desierta condenadas a entenderse. Con el paso del tiempo se irán adaptando a su nuevo entorno con un pretendido barniz de civilización hasta que les ataca el hambre.
Cuando el ser humano llega a una situación límite es capaz de lo mejor y lo peor…en esta función, descubrimos cómo, ante el hambre, desaparece la amistad, el compañerismo y la humanidad…el juego pondrá a los dos hombres en un límite irreversible.
Adolfo Simón

Seré es mucho más que una obra teatral; es un recordatorio vital de la historia, un homenaje a la memoria y una poderosa invitación a la reflexión.
Un espectáculo no convencional, en él, la escena recoge la memoria de un acontecimiento que cambió el devenir de Argentina tras la Dictadura. Un actor toma prestada la voz de otro actor, detenido y torturado. Los objetos, la luz, el espacio y la voz doblada nos empujan a la vivencia terrible de aquel tiempo; el teatro ha de ser «acción» o no será.
Adolfo Simón

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