La importancia de llamarse Ernesto de Oscar Wilde en el Teatro Lara
Que difícil es ver sobre un escenario a un clásico con ojos de hoy. Es demasiado habitual, ir a un teatro con el reclamo de un gran autor y encontrarse con que, el equipo que lo ha montado, ha triturado al original para «modernizarlo». La propuesta de La importancia de llamarse Ernesto de Oscar Wilde en el Teatro Lara, gracias a la versión y aplomo desde la dirección que realiza Ramón Paso, nos permite disfrutar del mejor Wilde y nos facilita la historia escrita hace un siglo para leerla como si estuviera pasando en nuestros días. Ramón Paso, poco a poco va encontrando su lugar en la escena madrileña, montaje tras montaje, con textos propios a adaptaciones van dando cuenta de la tradición teatral que corre por sus venas. Ha conseguido crear un elenco de trabajo con el que se entiende perfectamente y se nota en cada propuesta. Además, para esta obra, ha contado con la colaboración de una de las mejores actrices de nuestra escena, Paloma Paso Jardiel, que no entiendo como no está en todos los repartos de cine y televisión; cosas extrañas que solo pasan en esta profesión y en este país, aunque suene a tópico, en otro lugar sería una estrella.
Adolfo Simón

La venganza de la Petra en el Teatro Amaya
Petra ama a su marido y para atraer lo al redil conyugal utiliza una estrategia infalible en estos casos: darle celos. Ayudada por su padre eje central de toda la trama que desde su cama reina y manda en su casa, Petra llevara a cabo su “Venganza” hacia su marido… En estos tiempos de contemporaneidad, muchas veces exacerbada, se agradece que aparezca en la cartelera una obra como La venganza de la Petra ya que tiene un público fiel que espera esas comedias astracanadas para acudir al teatro y pasar un buen rato. Con casi lleno el patio de butacas, asistimos ayer a la función de tarde en la que, un grupo de actores que ha entendido bien muy bien la clave de los textos de Arniches que no es otra que darle juego escénico en la construcción de personajes para que la gracia verbal no se quede solo en palabras. Así, rayando el buen humor negro de nuestra tradición teatral de mediados del siglo pasado, La venganza de la Petra sigue siendo una comedia de situación que permite mostrar muchos aspectos de nuestra realidad social en una España popular que reconocemos.
Adolfo Simón

La construcción de un universo. Alegoría I de Le corps D´Ulan en el Teatro Montalvo Cercedilla
«No hay lugares deshabitados, hay lugares poco imaginados» con este lema se da la bienvenida a todos los que atraviesan el umbral de este milagro escénico. Estamos acostumbrados a pasar por solares o lugares en ruinas donde nos dicen que allí hubo un cine o un teatro. Estamos demasiado acostumbrados a dejar que la memoria desaparezca y que los espacios que albergaron poesía y humanismo, sean silenciados. Por suerte, a veces, pocos veces. surge un colectivo de locos que decide apuntalar las paredes que contienen los secretos de nuestros orígenes. En Cercedilla, un pueblo lleno de rincones con encanto había un cine abandonado y por suerte, para el lugar y para todos los que podemos acercarnos hasta allí, un grupo de profesionales de la creación contemporánea decidió recuperar lo y reconstruir lo respetando su fisonomía original. Así, se ha ganado un espacio para darle vida renovada. La idea es arriesgada porque no se plantean realizar un programa de actividades conservador si no que, suman propuestas para disfrute de los lugareños con proyectos arriesgados donde los lenguajes contemporáneos son el eje cada pieza. Es un milagro que existan estos lugares cuando lo habitual es ver como se convierten en bingos o bancos.
Ayer tuvimos la suerte de asistir a la previa de la nueva creación realizada por David Julián Vigó, uno de los impulsores del proyecto. La construcción de un universo. Alegoría I de Le corps D´Ulan es una pieza de danza y performance que podría estar en muchos programas de cualquier teatro o festival, es arriesgada y no busca complacer al público si no estimularles para que su mirada sobre el arte se amplíe y evolucione. Una labor pedagógica también que tiene muy en cuenta la opinión de los vecinos con los que hacen encuentros habitualmente.
Ya no hay que quedarse en las grandes ciudades para ver propuestas de búsqueda y laboratorio, ahora hay espacios vivos en muchos lugares que propician el dialogo entre tradición y vanguardia.
Adolfo Simón
http://www.teatromontalvo.com/

El niño y la bestia en el Festival de Verano de San Lorenzo del Escorial
Ahora que está tan de moda el teatro autobiográfico que tanto bebe de muchas novelas conocidas por todos, llega a nuestros escenarios una pieza que mezcla ambos lenguajes, por un lado, la narración de una historia de ¿ficción? basada en un pasaje personal de Elvira Lindo y que, al trasladarla a la escena, en un formato sugerente de música y relato, se convierte en un juego para teatral donde un recorrido por la experiencia vital del padre de la autora tras la guerra civil se vuelve un alegato anti bélico contra todas las guerras y sus desastres, las pasadas, las presentes y las futuras. La propuesta es amable porque no acentúa el horror de aquel tiempo si no que pasa por cada pasaje a través de la mirada de un niño que ve monstruos en la realidad porque sus miedos los construyen. Con el susurro de la autora y la bella música que la acompaña, viajamos por un tiempo terrible del que todos hemos bebido y que, poco a poco se va convirtiendo en una galería de fotos en sepia.
Adolfo Simón

Bululús en el III Corral de Cervantes
Continúa la programación de esta fiesta veraniega en la Cuesta de Moyano de Madrid. Ayer disfrutamos de un programa doble en el que había un denominador común. En la obra de la tarde al igual que en la de la noche, un actor, se desdoblaba en todos los personajes de cada pieza, creando una versátil pieza llena de juego y locura. A las 20 horas, José L. Estebán, dirigido por Ramón Barea se multiplicaba en la escena para dar vida a los personajes de «El buscón» de Francisco de Quevedo. El actor baja y sube del escenario para prolongar la historia entre el patio de butacas, creando un juego entre realidad y ficción. Y a las 22 horas…Fernando Villa Proal en «El Merolico» realiza un ejercicio de prestidigitador al conseguir, con unos sombreros o apliques en la ropa, componer y hacer visibles los personajes de los entremeses de Cervantes. Además, cada noche propone al público que elijan entre tres breves obras cervantinas, dos de las cuales serán las representadas finalmente en esa función. Un virtuoso del cuerpo, voz y juego…una experiencia que bebe del clasicismo para conectar con nuestra realidad de hoy.
Adolfo Simón

La lengua en pedazos en la III Fiesta Corral Cervantes
Santa Teresa de Ávila fue una de las primeras mujeres consideradas doctoras por la Iglesia católica. Con escritos que van de la filosofía a la poesía y de la mística a la teología, los testimonios que dejó despliegan uno de los pensamientos más fascinantes y poco estudiados de la actualidad.
En la obra de Juan Mayorga, somos testigos de un encuentro entre Teresa y una importante figura política de la iglesia. Durante este tiempo no sólo estará en riesgo la permanencia del monasterio que Teresa acaba de fundar —San José— sino la vida misma. La puesta en escena de la Compañía Nacional de México plantea una atmósfera sorprendente gracias a la música en directo y a la luz crepuscular en la que Santa Teresa se transforma ante la enigmática visita mientras va desgranando sus pensamientos y creencias. Por momentos es un ser frágil en estado de éxtasis para dar un giro y convertirse en un ser poseído. Un combate fascinante entre la razón y el deliro que, en esta puesta en escena, adquiere tintes chamanicos con toques trágicos ritualistas. Una pieza que parece creada para el peculiar escenario del Corral Cervantes.
Adolfo Simón

Incondicionales en el Teatro Lara
El cómico y actor Carlos Torres y la respetada economista Patricia Muñoz vuelven a reencontrarse en el homenaje a su mediático e intenso amigo Sergio Villanueva, el cual les ha dejado una intrigante carta, a través de la cual repasarán los momentos claves y determinantes en la amistad de los tres, cuestionándoles los límites del amor incondicional. Esta carta les permite a los personajes revisitar momentos de su historia a través de los cuales, irán recomponiendo su periplo afectivo, viendo como surgió el chispazo que originó su amor y como se fue apagando… Gracias a esta mirada, se puede recomponer el puzle roto. Un juguete teatral que permite a dos actores desdoblarse en varios personajes y situaciones. Teatro sencillo apoyado en la comicidad de los actores.
Adolfo Simón

Cinco horas con Mario en el Teatro Bellas Artes
Como disfruto cuando veo encima de un escenario a un actor o actriz metiéndose en la piel de un personaje que no tiene nada que ver con ellos y pasarlo realmente bien; incluso aunque esté en las antípodas, como puede ser un
asesino en serie o un genocida como Hitler. Es ahí donde se descubre el verdadero oficio «Mágico» del artista, cuando se desprende de sus egos y se tira al fango para ser «otro». Y no es que Carmen Sotillo de Cinco horas con Mario, sea un personaje de este tipo, pero lo que esta claro, lo dice Lola Herrera, es que a ella le producía una extraña fascinación y rechazo…algo empujaba a asomarse al interior de esa mujer tan distinta a ella.
Pero quizás, ahí está la maestría, el olfato y el oficio de una actriz que sabe que ese personaje la buscaba a ella y no a las cuatro actrices que lo habían rechazado anteriormente. Estoy convencido que muchas veces el personaje
busca al actor, a la actriz que quiere que lo interprete y así, Carmen Sotillo y Lola Herrera llevan de la mano más de cuarenta años, contándonos desde los escenarios que visitan, una porción en blanco y negro de la historia de un país, llorando y riendo juntas, sin nada que ver entre ellas y teniendo tanto en común, en una España fragmentada.
Luis Castilla

Carmen en llamas en San Clemente
Uno va con el carro de cómico recorriendo caminos y caminos…esperando ese claro en el bosque donde descansar y recobrar el aliento. Uno va construyendo quimeras escénicas allí donde le dejan una tarima y un trapo que haga de telón…Uno necesita encontrar la memoria del tiempo y de los lugares, de los personajes que construyeron nuestro periplo en la historia desde que el mundo es mundo…para entendernos mejor, para saber cuando dejamos de ser civilizados y permitimos asomar al animal que se esconde en nuestro pecho. Decía el poeta que quien pierde sus orígenes pierde la identidad…solo el teatro y la gente honesta que realiza este arte es capaz de poner espejos delante de los ojos del presente para entender el pasado; si no sabemos que tinta poética corre por nuestra venas, no conoceremos ni podremos escribir el drama de nuestra existencia. Anoche, en un espacio insólito, en el Juzgado de San Clemente, las columnas dejaron de sujetar el techo de cristal para recuperar las sombras de la Inquisición y realizar un ejercicio de transmutación y viajar, a través de los actores, a otra época, recuperando a Carmen, esa mujer libre y luchadora en un tiempo de oscuridad donde ni la justicia ni el pueblo respetaron que su visión del mundo fuera adelantada a su tiempo…Siempre tiene que haber anti heroínas que sean visionarias para despejar los tiempos de negrura y miedo. Pero el teatro, para ser un acto mágico, ha de instalarse en la mente y cuerpo de los mediums de este arte… Los actores, el dramaturgo, el director…el público. Carmen en llamas es una realidad que dialoga con el pasado, el presente y el futuro?…gracias a que Gustavo A. Martín y J.R. Martín Fernández han jugado con los legajos de la historia, convirtiéndola en personajes vivos. Y Teresa Valeriano encarna al personaje protagonista como si de una posesión se tratase, haciendo que viajemos a través de su cuerpo y su voz entre llamas. Le acompañan sus compañeros de viaje de Álbora Teatro. Y el carromato continúa su viaje a la espera de un nuevo espacio de libertad.
Adolfo Simón

Los Navegantes en la Casa Museo Lope de Vega
Los jardines de la Casa Museo Lope de Vega se convierten, en verano, en un teatro íntimo para disfrutar de piezas breves que, ensambladas, componen un viaje como el que proponía Teatreo, inspirándose en La Dragotea y La Cierva Dorada crean un viaje donde unos navegantes experimentan vivencias de amores confusos y delirios de grandeza, tal vez, provocados por el oleaje simbólico.
Adolfo Simón

La función por hacer en el Teatro Pavón Kamikaze
Con motivo del 10º aniversario de su estreno, El Pavón Teatro Kamikaze recupera por última vez La función por hacer, la aclamada primera pieza de Kamikaze Producciones ganadora de 7 Premios Max, con su elenco original y en La Sala del Teatro Kamikaze. Una obra que, desde la austeridad escenográfica y el trabajo con la palabra, se ha revelado como una de las propuestas más atractivas del teatro español contemporáneo de las últimas décadas. Es curioso como pasa el tiempo y como, los buenos vinos, reposando, cogen mejor color y sabor. La función por hacer que hoy se puede ver el el Pavón mantiene la esencia de la que vimos en el Hall del Lara y al tiempo, ha crecido en juego e intenciones, ahora no es una pieza atrapada entre los espectadores de aquel hall si no que sobrevuela por encima del público, trazando líneas dramáticas y cómicas con cada parlamento o relación. Teatro dentro del teatro y dentro del teatro…juego de espejos entre realidad y ficción; eso de lo que se nutre la vida y el arte.
Adolfo Simón

Cuerpos laberínticos en la cartelera
En las últimas semanas están coincidiendo una serie de propuestas no convencionales en la cartelera teatral, donde la mente y el cuerpo son espacios de búsqueda, de indagación…Un viaje a los laberintos donde se esconden misterios y preguntas.
En «Hay que tirar las vacas por el barranco» en la sala pequeña del Teatro Español, la compañía La Máquina nos sumerge en una conferencia a varias voces para descubrir los precipicios de la locura. Varias voces y varios cuerpos para desglosar el paisaje desdibujado de un grupo de mentes.
En «La Wagner» de Pablo Rotemberg en la sala principal del Teatro Español, un grupo de cuatro mujeres desnudas de cuerpo y alma, conducen el paisaje de su piel sobre territorios agrestes y salvajes. La música épica provoca que sus coreografías y composiciones provoquen estremecimiento en el patio de butacas.
Y como cierre de este triptico sobre el cuerpo y sus fronteras, en el ambigú del Teatro Pavón Kamikaze… «Y el cuerpo se hace nombre», una co-creación de Consuelo Trujillo y Andrés Waksman con la participación esencial del resto del equipo de performers. A través de una caricia que araña, nos introducen en un nuevo mundo a través del rito, para descubrir que nada es lo que parece y que si uno se cree hombre o mujer, posiblemente pueda o es, otra cosa. Pieza performática y festiva, llena de imágenes perturbadoras en las que el público y su presencia es esencial.
Adolfo Simón

Dos + Dos en el Teatro Lara
Adrián y Julieta, Tomás y Silvia, son dos parejas de amigos de toda la vida que al acercarse a los cuarenta han conseguido el éxito profesional y personal, al menos eso parece. Adrián y Julieta están felizmente casados desde hace años y tienen un hijo preadolescente. Tomás y Silvia, sin embargo, han preferido no casarse ni tener hijos y disfrutan de su vida en pareja los dos solos. O no tan solos…¿Es posible mantener viva la pasión en las relaciones largas? ¿Qué sucede con el deseo cuando se forma una familia? ¿Es suficiente el amor para que se mantenga unida una pareja?. La función propone, en clave de comedia, una reflexión sobre si en estos tiempos donde la vida es más larga, hay que inventar fórmulas para mantener en juego las relaciones que, antes, eran…»Hasta que la muerte nos separe».
Adolfo Simón

One Gesture en Conde Duque
One Gesture es una obra sobre la Lengua de Signos. Es una pieza sobre la comunicación con el mundo, con el mundo de las personas que escuchan y también con el mundo del resto de Personas Sordas.
¿Cómo funciona la comunicación? ¿De qué formas se producen, se transmiten y se procesan el conocimiento, las emociones y la cultura? Si el lenguaje es la única realidad a la que tenemos acceso, y si como decía Wittgenstein “los límites de mi lengua son los límites de mi mundo”, ¿qué podemos aprender de las Personas Sordas?… Puedo asegurar que con esta obra he sentido que me comunicaban muchas más cosas que con otras que emplean la palabra… muchas veces…»hueca y sin emoción». En One Gesture hay un viaje emocional y sensorial a través de la biografía de los cuatro actores…y sin darnos cuenta, nos introducen en su mundo de ¿silencio?…yo diría, más bien que de un lenguaje más profundo, del alma…Si quieren vivir otro tipo de experiencia en un teatro, vayan hoy viernes, es la última función.
Adolfo Simón

We love Queen en el Teatro de la Latina
Guiados por el “Gran Fanático” de la mítica banda Queen, que ha montado toda una catedral del Rock en homenaje y tributo a su banda preferida, los asistentes participarán en una extravagante liturgia de exaltación a la vida y obra de Queen. Uno de los asistentes será invitado cada noche a subir al escenario para consumar con su presencia la original ceremonia. Hay algo emocionante en esta propuesta y es que podemos reencontrarnos con Fredy en su pleno apogeo y al tiempo, en el que se ha podido transformar más allá de nuestro tiempo. Sin duda, el patio de butacas estaba lleno de los nuevos seguidores o acólitos de esta nueva forma de ver el mundo a través de las canciones de Queen. Juego, entretenimiento y buena música que el público disfruta.
Adolfo Simón

Otras estéticas escénicas en la cartelera madrileña
Este fin de semana han coincidido en la cartelera madrileña varias propuestas que se enmarcarían en lo que se viene denominando, nuevos lenguajes escénicos. La mezcla de estéticas y disciplinas con temas de mayor o menor calado, provocaron resultados sugerentes en casi todas las piezas presentadas.
En Conde Duque…Ivo Dimchev con I Cure planteó un juego muy serio envuelto en un formato disparatado. El dolor y el desasosiego en estos tiempos locos se jugaban en escena desde la ironía y el cabaret trasnochado.
En El más frío de los monstruos fríos de La leñera teatro dentro de Una mirada diferente, nos sumergieron en la poética de Heiner Müller para crear, con cuerpos diferentes. una propuesta que se acercaba un precipicio de emociones desbordadas.
En La Quinta-Espacio Abierto, el Teatro do Chapitô presentó una pieza para jóvenes con estética de teatro gestual y clown en la que reflexionaban sobre la vejez y la falta de sensibilidad por los mayores de hoy. Una obra imprescindible para un público que no suele ser atendido convenientemente.
Una de las piezas más impactantes del fin de semana, seguramente, fue Así habló Zaratrusta de Circo Interior Bruto en Naves Matadero. Después de más de una década en la que este colectivo ha estado alejado de los escenarios, han regresado para realizar una pieza que es todo un manifiesto artístico por su parte. Absurdo, poesía, delirio y humor negro fueron transitando por la escena sin respiro.
Y en diferentes sedes de Madrid, se mostraron los trabajos finales del Master de Creación Escénica y Audiovisual de Museo Reina Sofía.
Un fin de semana cargado de modernidad y riesgo.
Adolfo Simón

La Sección en el Teatro del Barrio
En La Sección, se presentan aspectos que tuvieron una importancia capital en el devenir de la existencia de tantas mujeres cuyas vidas fueron marcadas por unas imposiciones educativas-políticas-religiosas y de género durante el Franquismo y que tuvieron un calado hondo en la sociedad española del momento. Uno de los personajes, en una escena, dice…»La derecha ganó gracias a que la izquierda se desmembró»…oír algo así en estos tiempos post electorales, provoca un escalofrío en la espalda. Porque, desgraciadamente, la historia se repite constantemente y estamos en unos tiempos de incertidumbre donde sería terrible volver a aquella España en blanco y negro. La propuesta es muy sencilla y didáctica pero positivamente ya que, van desglosando, gracias al trabajo impecable de las actrices, los entresijos que urdió el poder para manipular una sociedad, dejando fuera de juego a la mujer.
Adolfo Simón

Robos en el Teatro del Barrio
Un policía secreta es descubierto y expulsado a gritos de una manifestación. Convencido de que se debe a sus poco entrenadas dotes interpretativas, decide apuntarse a clases de teatro para evitar que vuelva a sucederle. Pero el entrenamiento actoral le obligará a conectar con sus miedos, sus recuerdos y sus sueños, removiéndole unos sentimientos que él imaginaba completamente enterrados. Este es el punto de partida de una pieza puzle que nos sumerge en esa pesadilla que alguna vez vivimos tras una experiencia traumática. Ahí, la realidad deformada ante el espejo de los sueños, nos desvela lo oculto de nosotros y por supuesto, de la sociedad a la que pertenecemos. Dicen que solo los borrachos y los niños se expresan con la verdad, me atrevería a decir que en las pesadillas es donde se ve más transparente nuestra realidad cotidiana. Esta pieza es un juguete inteligente donde el trabajo actoral es la esencia de la pieza y que gracias a su juego comprometido, nos muestran las múltiples caras de nuestro comportamiento.
Adolfo Simón

El viaje…en el Pavón Kamikaze
El viaje (Las crónicas de Peter Sanchidrián vol. II) continúa la saga de nuestro filántropo millonario devoto de los relatos de ciencia ficción. En esta ocasión, los tripulantes de su embarcación se enfrentarán a nuevos peligros tales como OPAS hostiles, absorciones empresariales, viajes en el tiempo, cruentas pócimas y toda narración a la que su fantasía le permita acceder. En el espacio nadie puede oír tus gritos, eso lo sabemos, pero sí que, por fortuna, podremos oír, ver y hasta palpar estas nuevas crónicas de Peter Sanchidrián. ¿Hay alguna diferencia entre lo que ocurre en «nuestro mundo civilizado» y lo que podría ocurrir le a un planeta perdido en cualquier galaxia donde el tiempo y la ética no tuvieran lugar como oxigeno respirable?. Pues algo de esto llega desde el escenario ante este viaje delirante a otra dimensión que podría no tener sentido ni lógica y que, sin embargo, de este modo, encontramos un plano de realidad frente al absurdo de nuestra existencia. Cuidada producción para generar la atmósfera de lo paranormal.
Adolfo Simón

40 años en blanco y negro
Nunca se habla suficiente de aquello que se sumergió en el silencio durante tanto tiempo. La literatura, la música, el cine y por supuesto, el teatro… Vuelven una y otra vez sobre aquellos tiempos oscuros en los que en nuestro país no se podía hablar de según muchas cosas. Por suerte, hoy en día se puede volver sobre aquella España en blanco y negro para intentar devolverle el color de algún modo. Hoy, en Madrid, hubo dos muestras de esta mirada al pasado. «Dos» de José Ramón Fernández en La escalera de Jacob de Lavapiés, ahí, dos jóvenes hablan de fútbol y coches para evitar mostrarse lo que realmente sienten. Y en el Teatro Español, José y sus hermanas han estrenado la pieza «Los bancos regalan sandwicheras y chorizos», obra collage en la línea del teatro que últimamente ocupa muchos escenarios…una mezcla de teatro documento y participativo para dar luz a todo lo que hemos heredado: Herencia maldita y que nos sigue marcando en nuestro día a día, tras cuarenta años en blanco y negro.
Adolfo Simón

De pájaros y gallinas en la cartelera de Madrid
Los animales, a veces, sirven como metáfora para hablar al público infantil de los comportamientos y torpezas del ser humano. Este fin de semana, un pájaro y sus intentos por volar ha protagonizado la pieza que ha cerrado el ciclo de Rompiendo el cascarón de la mano de la Compañía arena en los bolsillos. Una fabula fantasiosa para hablarnos del deseo de libertad. Y en el CDN, dentro de Titerescena, una Gallina azul de Tanxarina teatro, nos mostraba lo difícil de ser «diferente» en un tiempo donde, a pesar de tantos avances, a veces tenemos comportamientos prehistóricos. Dos piezas donde el juego y los títeres nos divierten y nos hacen pensar.
Adolfo Simón

Las peladas en la Sala Mirador
Las peladas es un viaje de ida y vuelta entre dos mundos paralelos separados en el tiempo y unidos en la memoria. Es una mirada tierna a la vejez y lo que trae cogido de la mano cuando llega y no se la ve venir. Son los recuerdos, las heridas, lo que no se dijo y lo que no, el miedo, el amor, la muerte… Es un volver al pasado desde el presente, porque antes que existiera el tiempo de ahora, hubo un tiempo tan real, que supera a cualquier ficción. Y solo la ficción puede dar luz a tiempos oscuros donde no había forma de poder respirar ante la censura física y psicológica. Un tiempo que podría asomarse en cualquier momento y por eso hay que estar alerta.
Adolfo Simón

Nada de Ultramarinos de Lucas en Cuarta Pared
Antón abandona el aula el primer día de clase, y decide no volver nunca más al instituto. Ha descubierto que nada importa, así que no merece la pena hacer nada. Antón se sube a un ciruelo que hay en el jardín de su casa y desde ahí vocea sus pensamientos, increpando a sus compañeros cuando van a clase. Les hace ver que la vida no significa nada, que nada tiene sentido, les habla de su insignificancia comparados con el universo y el devenir de la historia, y les invita a que tampoco hagan nada, y se queden, como él, mirando el cielo. Con esta pieza han inaugurado la celebración de sus veinticinco años en la escena la Compañía Ultramarinos de Lucas. Durante este mes podremos disfrutar de varios trabajos que, desde el compromiso y el respecto al público les ha llevado por múltiples escenarios durante este tiempo. Nada es una buena prueba de ello.
Adolfo Simón

Tres sombreros de copa en el Teatro María Guerrero
Cuando tengo la suerte de volver a ver un Mihura, un Tono o un Jardiel en escena, me doy cuenta de varias cosas…De la riqueza de autores de estilo personal que tenemos, muy adelantados a su tiempo en aquella España negra y que no son lo suficientemente valorados hoy en día. Y, también me pregunto dónde está ese tipo de autor en la actualidad…El humor, el ingenio y el disparate que no estaba reñido con la denuncia inteligente, es algo que hoy cuesta encontrar salvo raras excepciones. Si este país no fuese tan cateto culturalmente, miraría, recuperaría, potenciaría y respetaría a tanto autor y obras maravillosas que hay en nuestra historia teatral desde tiempos inmemoriales. Ahora tenemos la ocasión de ver una propuesta que bebe de la estética del tiempo en que se escribió y que salta a lenguajes contemporáneos en todas las formas como está tratada la pieza. El día que fui había mucho público mayor que seguro buscaba esas obras que ya no encuentra fácilmente en la cartelera, habría que conseguir que nuevos públicos vayan y conozcan esa riqueza teatral.
Adolfo Simón


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