Lisbeth Gruwez en Teatro Pradillo dentro del Festival de Otoño a Primavera
We’re pretty fuckin’ far from okay trabaja con los temores y las angustias. Lisbeth Gruwez decide situar al público frente a una pareja de bailarines que se presentan en un dispositivo muy simple: un hombre, una mujer, unas sillas, unos pasillos de luz… La coreógrafa no pretende hablar de las parejas, sino del individuo, de sus reacciones emocionales, psicológicas y físicas cuando experimenta temor. En esta pieza intensa y perturbadora, sentimos que nos instalan en un poema físico lleno de vulnerabilidad y precisión. Una partitura perfecta de movimientos que los dos bailarines ejecutan de forma magistral. El público viaja con ellos a una pesadilla llena de vértigos y obsesiones.
Adolfo Simón


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