«Cluedo» en el Centro Cultural Mariano Muñoz
Todos hemos pensado alguna vez en cometer un crimen y seguro que hemos tenido motivos más que suficientes para hacerlo… Después hemos pensado en lo difícil que sería escabullirse de la justicia y justificar nuestra inocencia, claro está, y por eso necesitamos pensar en otras vías de escape para nuestro odio hacia la raza humana. Por eso es que inventamos, imaginamos y hemos leído innumerables novelas de detectives, investigaciones, suspense y asesinato múltiple a lo Agatha Christie y a mediados del siglo pasado un inglés se inventó este famoso juego que todavía hoy nos hace pasar tardes entretenidas alrededor de la mesa-camilla intentando desenmascarar a un asesino… o a varios asesinos, o quizás todos seamos asesinos…
No nos aburre imaginar situaciones rocambolescas en las que un asesino va cometiendo crímenes como Pedro por su casa… y, llegados a este punto… ¿Por qué no experimentar y disfrutar dramatúrgicamente de estas ideas?
Eso es lo que creo que pensó Carlos Manzanares Moure cuando montó esta pieza en la que reproduce fielmente el tablero del juego, dividiendo un espacio escénico en varias salas y creando varios personajes idénticos y tan estereotipados como los que propone el juego original. Una buena idea que nos hace pasar una buena tarde alrededor de un escenario-camilla en el que solo nos faltan unas pipas y cocacolas para disfrutar de esta historia de suspense. Si bien le falta algo de presupuesto escénico, lo arregla con buenas intenciones, y con esas tesituras los actores semi-aficionados de Trece Gatos ponen toda la carne en el asador en busca de esos indicios para que el asesino quede descubierto.
Luis Mª García Grande.


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