Teatralia I: Creación de gran calidad para espectadores pequeños
Un año más, Teatralia trae a los teatros de la Comunidad de Madrid una oferta internacional excelente. No dejaré de repetir que hay, hoy en día, más búsqueda y riesgo en la poética para el público familiar que la que se supone se lleva a cabo para espectadores adultos. Cuando estamos en el ecuador del a Muestra de este año, puedo señalar que todas las obras presentadas han tenido un gran nivel artístico. La inauguración fue en el Teatro de la Abadía con un cuarteto de intérpretes que se movían entre luces y sombras. Una mujer y tres hombres que iban y venían mientras interpretan, danzaban y manipulan objetos y títeres, insuflándoles nueva vida a los famosos personajes de Caperucita Roja. Suites Curieuses no es una versión de uno de los cuentos más queridos del mundo occidental, pero se inspira libremente en él. La siguiente pieza a la que asistimos fue una obra llena de matices y humor, momentos íntimos y caos colectivo que se combinaban de manera natural consiguiendo escenas llenas de magia y onirismo. Utilizando grandes espejos, juegos de sombras y objetos absurdos, F.I.R.A. consiguió crear la estética perfecta para que estos fenómenos inverosímiles se volviesen verosímiles y salieran del anonimato. La tercera obra fue excelente, Piccoli Sentimenti, una exquisita mezcla entre el inclasificable y sensible mundo del teatro de títeres de Tof Théâtre, el art brut del polifacético artista Antonio Catalano y el concepto sonoro único del músico Max Vandervorst. El proyecto surgió gracias a la iniciativa de Flavia Armenzoni, directora del Teatre delle Briciole, quien contactó con Alain Moreau, director artístico de Tof Théâtre, para crear un espectáculo conjunto bajo la premisa de una total y absoluta libertad creativa. El recorrido por la muestra continuó y llegamos a Nest, un viaje musical y poético que nos hablaba de los pequeños instantes de la vida, de los pájaros que nacen, ponen huevos, los empollan, se alzan y vuelven a caer… Una cantante y un violinista buscan con el público la intimidad y el calor del nido de madera, grande y cómodo, que ocupa el centro de la escena. Una obra sin palabras que combina las delicadas armonías de la voz y el violín acentuadas por una iluminación tenue y agradable, con una estética muy cuidada basada en los colores y texturas de la madera, presente en los objetos y personajes e incluso en el vestuario. Todo ello ayudaba a crear una atmósfera hipnótica para los bebés, donde se enlazaba de manera natural lo poético con lo cómico. Nest es una producción de teatro musical poético que surgió de Caban, “espectáculo creativo y activo” de Theater De Spiegel. ¿Cuál es mi nombre? es un espectáculo de danza pensado para los más pequeños en el que se reflexiona acerca del concepto de identidad. En palabras de la compañía: “en la infancia no cuentan las etiquetas, un mundo maravilloso nace ante nuestros ojos cuando lo único que necesitamos es nuestra imaginación y un amigo con el que compartir nuestros sueños. La identidad se fortalece con los años pero tu esencia está en ti desde que naces, amas, ríes y lloras”. Danza, circo, teatro de objetos, música…poesía escénica de altura para todo público inquieto.
Adolfo Simón





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