La soledad del paseador de perros en Cuarta Pared
Somos perros atados al deseo…
Estamos atrapados en la baba del desamor…
Perdemos la orientación si no olemos la orina del ser amado en cada esquina…
Vagamos por la piel de la ciudad esperando encontrar una caricia o un esputo.
Estas hojas del diario emocional que María Velasco ha llevado a escena, supuran dolor y desidia al tiempo.
Adolfo Simón

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