Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

Quiere cantar su alegría por El Curro DT

Curioso como con el paso del tiempo las historias de los otros se mezclan con la propia hasta hacerse indistinguibles.

“España que perdimos, no nos pierdas” parece venir de las flores cultivadas en las grietas de la memoria. “Quiere cantar su alegría” se despliega como un pedazo de memoria cruda. Sobre el sustrato de recuerdos como los de Alberto García, alguien regó poesía.

Hablar de la forma es complicado si está al servicio de una historia personal. Hay un bello paralelismo entre la luz que va bajando hasta alumbrar intimidades por las que nos invita a pasear y el vestir y desvestir del mariachi. También siento que, en la misma línea de la propuesta anterior, todo parece desvelar un claro absurdo. El absurdo de las coincidencias, de los amores, de las dudas, el absurdo del mundo en su complejidad al fin y al cabo. Pero sobretodo el absurdo de la guerra, que ante los ojos de un niño pierde toda lógica y nos golpea como un ridículo motivo por el que las cosas cambian. Una vida como la de Alberto se entreteje en infinitas vidas y por eso nos dice tanto de todos nosotros.

Me siento agradecido como público cada vez que se habla con entereza del pasado de este país en el que convivimos, y más aún cuando se hace desde la experiencia personal. Creo que es importante dejar que los hechos queden atrás sin por ello olvidarlos. Puede que llegue un momento en el que la historia de este mariachi sea una bella anécdota y no tengamos que recordárnosla para tenerla presente. Pero ese momento aún no ha llegado, así que nos deseo que brindemos con tequila y sigamos hablando de lo nuestro para que lo nuestro se transforme. Porque aún no es demasiado tarde.
Javier Tirado

quiere

Deja un comentario