Lorenzaccio del Teatro Nacional de Burdeos en Aquitania en la Compañía Nacional de Teatro Clásico
La referencia histórica al reinado de Louis Philippe I es clara y no hay que profundizar mucho para encontrar paralelismos con nuestra época: juventud decepcionada, crisis económica, mundo político vulgar y cínico, valor absoluto de la economía, tendencias reaccionarias…
Ocho actores, un texto breve que muestra a un Lorenzo danzando como un loco, saltando como un gorrión de piedra en piedra o con imágenes barrocas, carnavalescas de duque travestido en monja. Lorenzo cristaliza nuestras tensiones: deseos angelicales, salvavidas de la humanidad,
y al mismo tiempo dandi sarcástico, cínico, socarrón, descuidado y hastiado. Visión desesperadamente nihilista, una mirada en la distancia, alejada; distancia anunciada por Lorenzo: «Lo que vos decís es perfectamente verdadero y perfectamente falso, como todo en el mundo». Sin duda, en esta propuesta, se nos muestra ese carnaval constante en el que se maneja el poder y que, por sus excesos, provoca que el pueblo elija los cambios que no siempre son los más oportunos para el devernir del tiempo.
Adolfo Simón


Deja un comentario