Ensayo de Pascal Rambert en el Teatro Pavón Kamikaze
Cuatro amigos –dos parejas– se citan para ensayar una nueva obra. Trabajan juntos desde hace tiempo, tienen un pasado lleno de vivencias y de deseos que les une, les confiere una identidad. Son un grupo, una “estructura”, una familia que se ha elegido a sí misma. Pero este pequeño grupo explota inexorablemente ante nosotros. El primero en tomar la palabra activará una máquina implacable que nos asoma a todos los abismos por los que caemos cotidianamente. Hace unos meses se estrenó en el mismo escenario La noche de las tríbadas y en el principio de la aventura Kamikaze estuvo La función por hacer, las tres tienen un denomiador común, mirar la vida a tavés del teatro. Observar los misterios de las relaciones de la mano de personajes o situaciones meta teatrales que nos enseñan, de manera profunda…”Qué somos y qué deseamos”. En esta ocasión, en Ensayo, los personajes no tienen máscara, se llaman como los actores que los interpretan y les dan su fisonomía, se vuelven transparentes. Un ejercicio de exposición salvaje de los miedos y deseos que todos ocultamos en el teatro de la vida.
Adolfo Simón


Deja un comentario