Sueño de Andrés Lima en el Teatro Alhambra
Diciembre ha comenzado en el Teatro Alhambra de Granada con una propuesta escénica compartida entre el Teatro de la Ciudad y La Abadía de José Luis Gómez. Andrés Lima ha ideado una mezcla de escritura realista y metafórica, en torno a la muerte y las circunstancias que rodean a la decadencia mental y física del individuo. He escrito mezcla, pero quizá sería más propio hablar de acumulación de materiales creativos, pues la integración entre los distintos planos de escritura no es ni mucho menos armónica o se encuentra encajada del todo. En la parte realista, asistimos a la decadencia y muerte de un hombre, inspirado según se lee en la propia publicidad del montaje en el padre del propio Andrés Lima. La narración de algunas de las últimas circunstancias de esta especie de conquistador irredento que se apaga (un individuo lastrado por el alcoholismo) deja paso en el montaje a una atmósfera onírica, rotundamente carnal, en la que asistimos a pequeñas coreografías de sencilla sensualidad con las que además disfrutamos de una palabra de Shakespeare que aparece y desaparece en escena de manera inopinada. La mente a punto de extinguirse que interpreta con seguridad y tino Chema Adeva sueña en verso, acudiendo sobre todo al repertorio más conocido de El Rey Lear y El sueño de una noche de verano. Nathalie Poza destaca en un elenco bien elegido y dispuesto, por la calidad y fuerza con la que dota a su doble (¿triple?) personaje en escena.
Rafael Ruíz Pleguezuelos


Deja un comentario