CU4TRO CORAZONES con FRENO y MARCHA ATRÁS en el TEATRO MARAVILLAS
Dos parejas de enamorados y un cartero. Una herencia imposible, una isla desierta y la fórmula de la eterna juventud. ¿Felicidad también eterna? ¿Amor inmortal? Puede que sí, puede que no o quizá todo lo contrario. Porque todo es posible en “Cuatro corazones con freno y marcha atrás”, una de las comedias más populares y divertidas del maestro Enrique Jardiel Poncela. “Cuatro corazones con freno y marcha atrás” es el nuevo espectáculo de Gabriel Olivares junto a la Compañía TeatroLab Madrid. Como en propuestas anteriores, el trabajo resultante es el fruto de un proceso rico de ensayos. Ya hubo ocasión de disfrutar de esta obra el verano pasado en el Teatro Galileo, ahora, se adapta al escenario del Teatro Maravillas y encaja perfectamente. Jardiel Poncela ya es un clásico con el que se puede jugar de muchas formas, se puede escenificar atendiendo a las sugerencias del autor y también se le puede revisar y dar aire actual. El equipo ha optado por esta última opción y tanto en la escenografía, el vestuario y las referencias de época setentera, dan una vuelta a la obra que la vuelve ágil y divertida. Hay momentos delirantes, casi surrealistas…en ocasiones se convierte en un musical disparatado. Todo funciona como si Jardiel la hubiera escrito para darle ese tratamiento escénico. El equipo de actores es compacto, funciona como un reloj, pero hay dos pilares sobre los que se sostiene la obra, Guillermo Sanjuan que hace un personaje disparatado y despistado con grandes toques de comicidad y Chusa Barbero que construye una mujer enloquecida con grandes toques de sensualidad no exenta de momentos divertidos que provocaban gran diversión en el público.
Adolfo Simón


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