Obra de Dios en el Teatro Bellas Artes
Volver a Madrid tras el empacho de celebraciones navideñas se hace mejor si es con una sonrisa gracias a que Obra de Dios realiza una travesura para salirnos de esa intensidad con la que a veces miramos los edictos religiosos. Mejor empezar el año desmitificando de algún modo los grandes mandatos, a ver si, de esta forma, con un poco de humor e ironía, podemos asumir el día a día de otro modo. Ahora, tras Madrid, queda una larga gira para el montaje.
Adolfo Simón


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