Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

El tratamiento de Pablo Remón en el Pavón Teatro Kamikaze

Historias, historias, historias…La vida se compone de historias, la buena literatura está preñada de historias, el cine sin historias no es nada y el teatro, sin historias, no habría sobrevivido a Edipo. El tratamiento es un juego en espiral sobre la vida, el deseo, los sueños y la necesidad de existir. Una caja de muñecas rusas que parece haber contruído Carmen Calvo, la artista que crea paisajes de restos de memoria y al fondo, en un diván, Woody Allen elucubra sobre el cine y la vida, mientras, en la calle de enfrente, el espíritu de Andy Warhol recuerda que todos tenemos derecho a quince minutos de gloria. Todo esto podría habersele pasado por la cabeza a Pablo Remón o no. No importa, aunque desde el patio de butacas, mientras aflora una sonrisa, se cuelan en mi cabeza. El tratamiento son tres terapias, la que supone sobrevivir a una idea dejando que otras se sumen, el tratamiento que uno necesita para que la psiquís no caiga por un precipicio y el tratamiento de la piel que, al final, contiene nuestros orgános y sangre. Los límites entre el cine y el teatro se confunden y de reinventan, esta es una de las obras más sugerentes e inteligentes de la cartelera actual.
Adolfo Simón

Deja un comentario