«Auschwitz… No hace mucho, no muy lejos» – La exposición
Auschwitz no solo fue el mayor campo de concentración y exterminio nazi, sino también el más letal de todos ellos: más de 1.100.000 personas fueron asesinadas tras sus alambradas. Convertido en el símbolo inequívoco de los horrores cometidos por la Alemania nazi, sus restos e historia sirven hoy como advertencia universal de los peligros derivados del odio, la intolerancia y el antisemitismo y nos confrontan, asimismo, con los límites de la barbarie humana. Por primera vez en la historia, más de 600 objetos originales se exponen en la primera exposición itinerante sobre Auschwitz coproducida por Musealia y el Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau; un emotivo y riguroso recorrido por uno de los capítulos más oscuros de la historia de la humanidad que, sin duda, remueve la conciencia del mundo. El estreno mundial de la exposición tuvo lugar el 1 de diciembre de 2017 en el Centro de Exposiciones Arte Canal. Este será su único destino en España. Hay exposiciones que son mucho más que el reflejo de un tiempo y sus circunstacias culturales. Hay exposiciones que se convierten en documentos de alarma para hacernos reflexionar sobre la frágil frontera entre el humanismo y la barbierie. Recorriendo esta laberíntica exposición, documentada e instalada de forma pulcra e impecable, se tiene la sensación de viajar a las cavernas, a los orígnes más prehistóricos del ser humano, aquellos en los que el raciocinio no se había instalado en nuestro día a día mental. El animal que fuímos se fue diluyendo pero no desapareció del todo, sigue aletargado esperando la ocasión para saltar de nuevo al acecho. Paso a paso, durante el recorrido de «Auschwitz… No hace mucho, no muy lejos» es inevitable imaginar el horror de ese tiempo sin realmente poder hacernos cargo del mismo y, al tiempo, nos sitúa en un presente caótico como el que vivimos y que podría estar al borde del precipicio del mal, de la recuperación del salvaje que habita en nuestro interior. Parece mentira que, ante el horror, se puedan buscar mil y una razones para no frenarnos ante el salvajismo. Una exposición que no es un entretenimiento, es una ocasión para reflexionar profundamente sobre nuestra responsabilidad social.
Adolfo Simón



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