¿Qué haré yo con esta espada? (Trilogía del infinito) de Angélica Liddell / ATRA BILIS en los Teatros del Canal
Erase una vez un cadáver confesando sus deseos prohibidos en la sala de autopsias… No, este no es el cuento.
Erase una vez una mente que se desenfoca en el último aliento…No, este no es el cuento.
Erase una vez un país que no era el pasado ni el futuro y que vivía en mundos paralelos…No, este no es el cuento.
Erase una vez una fábula japonesa que bebía de ritos ancestrales para sobrevivir al presente…No, este no es el cuento.
Erase una vez un asesino que quería tener el mayor club de fans del mundo…No, este no es el cuento.
Erase una vez una mujer que mira a su alrededor y siente que su cuerpo se multiplica en jovenes adolescentes impúdicas…No, este no es el cuento.
Erase una vez que el metal y la piedra hacen un pulso por resolver el enigma entre la vida y la muerte…No, este no es el cuento.
Erase una vez que la telepredicadora de la nueva religión del mal invita a morder en vez de dar besos…No, este no es el cuento.
Erase una vez una voz de ultratumba que quería sacudir la caspa mental…No, este no es el cuento.
Erase una vez…y no era, lo que parecía no fue…y lo que fue no lo habríamos imaginado nunca.
Hay espectáculos que no sabes si van en una dirección o en realidad lo que transitan es por el caos para encontrar un nuevo orden.
En el ecuador de La Trilogía del Infinito, Angélica Liddell nos pone de nuevo contra las cuerdas, contra el tempo, contra el discurso, contra lo políticamente correcto y cuando estamos al borde del abismo, se rie de y con nosotros como una niña perversa. Nada es casual, todo está pensado y premeditado para obligar a nuestros sentidos a caer en al abandono de lo que subyace entre las palabras y las imágenes. No hay nada mejor que salir de un teatro sin tener claro si se ha visto arte o disparate.
Adolfo Simón


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