Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

Yerma en el Ambigú del Teatro Pavón Kamikaze

Suenan las noticias de la mañana y recuerdan que hace ochenta años que Lorca murió y su cuerpo sigue sin aparecer… Y tras más de ochenta años, Yerma sigue caminando entre sarmientos que van marcando el cambio del tiempo para llegar a la sequía final. Es emocionante ver como las grandes obras no tienen tiempo ni lugar. La Yerma de Marc Chornet podría ocurrir a la vuelta de la esquina, podría ser uno de tantos casos de incapacidad emocional para enfrentarse a un mundo donde los seres humanos son incapaces de salir de su escondite para enfrentarse a las emociones y los deseos. El equipo de actores es compacto, funcionan como un engranaje perfecto que a veces se funden en el espacio escénico para significar niveles más profundos de la obra. Siguen fascinándome los espacios teatrales pequeños, íntimos, donde la respiración de los personajes nos envuelve. Esta Yerma es una pieza exquisita con la que se abre la temporada teatral madrileña.
Adolfo Simón

Deja un comentario