Bach de la Compañía MALPELO en los Teatros del Canal
La pieza se presenta como un estudio del movimiento, la mirada, el ritmo, la respiración y la presencia en relación con la musicalidad. Parte de una selección de preludios y fugas contenidos en los dos libros que configuran El clave bien temperado, compuesto por Johann Sebastian Bach en el siglo XVIII, habitualmente utilizados durante los ensayos por la compañía. En la primera versión de la pieza, la grabación minuciosa y exhaustiva realizada por el pianista canadiense Glenn Gould (1932-1982), acompaña aportando una corporalidad inusitada, la del pianista que, con su respiración y tarareo (registrados también) parece estar presente en la escena. Hay algo en esta pieza esencial que, con el tiempo, va adquiriendo sentido y profundidad. María Muñoz está en un momento espléndido para abandonarse al gesto, al movimiento, a la respiración, a la observación y al vacío… Su sola presencia en la penumbra, mientras la luz emerge en otra parte del escenario, es inquietante y narra todo lo que la música escribe sobre su cuerpo.
Adolfo Simón


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