Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

Una humilde propuesta en el Ambigú del Teatro Pavón Kamikaze

Este monólogo de Jonathan Swift es un latigazo a nuestra indiferencia. Sin aspavientos, con mesura y moderación, se nos propone que lo mejor que podemos hacer para acabar con los pobres es… comérnoslos. Laila Ripoll junto a Mariano Llorente, llevan a escena el ensayo satírico de Swift con humor e inteligencia. Jugando a una demostración culinaria y a través de la exposición teórica del estudio realizado por un personaje siniestro, nos adentramos en un espacio donde la moral y la ética salta por los aires ante el pensamiento intolerante y delirante de un ser que solo piensa en su beneficio y en disfrutar de la vida a costa de la muerte de los demás. Ante los tiempos que estamos viviendo, se nos congela la sonrisa durante la función porque le idea es surrealista pero la posibilidad de que se convierta en una realidad… Aterroriza!.
Adolfo Simón

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