Nada de Ultramarinos de Lucas en Cuarta Pared
Antón abandona el aula el primer día de clase, y decide no volver nunca más al instituto. Ha descubierto que nada importa, así que no merece la pena hacer nada. Antón se sube a un ciruelo que hay en el jardín de su casa y desde ahí vocea sus pensamientos, increpando a sus compañeros cuando van a clase. Les hace ver que la vida no significa nada, que nada tiene sentido, les habla de su insignificancia comparados con el universo y el devenir de la historia, y les invita a que tampoco hagan nada, y se queden, como él, mirando el cielo. Con esta pieza han inaugurado la celebración de sus veinticinco años en la escena la Compañía Ultramarinos de Lucas. Durante este mes podremos disfrutar de varios trabajos que, desde el compromiso y el respecto al público les ha llevado por múltiples escenarios durante este tiempo. Nada es una buena prueba de ello.
Adolfo Simón


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