Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

Robos en el Teatro del Barrio

Un policía secreta es descubierto y expulsado a gritos de una manifestación. Convencido de que se debe a sus poco entrenadas dotes interpretativas, decide apuntarse a clases de teatro para evitar que vuelva a sucederle. Pero el entrenamiento actoral le obligará a conectar con sus miedos, sus recuerdos y sus sueños, removiéndole unos sentimientos que él imaginaba completamente enterrados. Este es el punto de partida de una pieza puzle que nos sumerge en esa pesadilla que alguna vez vivimos tras una experiencia traumática. Ahí, la realidad deformada ante el espejo de los sueños, nos desvela lo oculto de nosotros y por supuesto, de la sociedad a la que pertenecemos. Dicen que solo los borrachos y los niños se expresan con la verdad, me atrevería a decir que en las pesadillas es donde se ve más transparente nuestra realidad cotidiana. Esta pieza es un juguete inteligente donde el trabajo actoral es la esencia de la pieza y que gracias a su juego comprometido, nos muestran las múltiples caras de nuestro comportamiento.
Adolfo Simón

Deja un comentario