Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

Prometeo en Mérida

Los grandes mitos como Prometeo, nos permiten reconocernos en el periplo del tiempo como ese átomo que sigue componiendo se y descomponiendo se a lo largo de la historia. Entonces los dioses nos advertían de la fragilidad y la torpeza de los actos del ser humano y hoy, los que han sustituido a los dioses, sin pedestal, nos siguen advirtiendo de lo mismo. La puesta en escena, en ese monumental escenario, nos sitúa en un tiempo donde el arte y la ética han perdido la orientación, sumiendo en el caos a la civilización. Ahí, los personajes, convertidos en seres de una fantasmagórica pesadilla deambulan por entre las columnas para intentar que el bucle del error se interrumpa. Un equipo artístico y técnico de primer orden hacen posible esta epopeya mítica trasladada al presente y tal vez, al futuro.
Adolfo Simón

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