Hemos venido a darlo todo en la Abadía
En 1977, la NASA realiza un ejercicio artístico de síntesis y perdurabilidad: enviar al espacio un vinilo de oro y algunos materiales extra que pretendían definir a la humanidad en su conjunto. Una selección musical que podríamos entender como un “Best of” de una comunidad orgullosa, confeccionado para sobrevivir al Planeta Tierra. Cuarenta y dos años más tarde, Voadora revisa esos materiales que nos cuentan mucho más sobre nosotros mismos de lo que la agencia espacial nunca pudo imaginar…Si un extraterrestre hubiera aterrizado en el patio de butacas de la Abadía, habría pensado que la civilización de la Tierra es una mezcla de disparate y fiesta burlesca.
Adolfo Simón


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