La señora y la criada en la Compañía Nacional de Teatro Clásico
No es habitual ver una comedia de Calderón en nuestros escenarios, siempre se escenifican los grandes dramas. Para hacer honor a las piezas cómicas del Siglo de oro, en esta ocasión, el enredo amoroso es la clave. Como el lío viaja de un lado a otro, en una suerte de vodevil enloquecido, la propuesta dramaturgica se empapa de canciones italianas que le dan un toque festivo y gracioso. Los actores se desdoblan y se embarcan en un divertimento que al público deja boquiabierto.
Adolfo Simón


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