Histerias de amor en los Teatros Luchana
En una estación de tren, un día cualquiera en una ciudad cualquiera, asistimos a una sucesión de historias de amor loco. Unas histerias de amor que se cruzan, mezclan y entrelazan con la vida, la vida diaria a la que asistimos cada día pero cada día es especial, distinto, único y absurdo. Ya está bien de sufrir por amor, mejor reírnos del amor, de ese espejismo que nos pone delante la sociedad. En esta pieza enloquecida, reflejada en espejos deformantes, nos reconocemos mucho más que en esos dramones que siempre terminan mal, aquí el disparate nos permite distanciarnos del drama para hacer de la tragedia comedia. Buenos tiempos para reinos de nosotros mismos y nuestros tópicos.
Adolfo Simón


Deja un comentario