LA PLAZA
de El Conde de Torrefiel en el 38 Festival de Otoño
LA PLAZA dibuja un paisaje impresionista mediante luces, sonido y una estética de carácter etéreo y espectral, que toma el espacio público como paradigma reducido del mundo contemporáneo. Un espacio y un tiempo cuyos limites están difuminados por una realidad que ya es líquida y que se construye de vidas que se invisibilizan casi por omisión voluntaria; una realidad derretida, disuelta por numerosas subjetividades que cohabitan, sin tocarse. Hoy en día es muy difícil tener una personalidad propia en la escena, todo se parece a todo, todo el mundo trata de copiar a los creadores que atraen a público y crítica. Sin embargo, cuando el escenario se ilumina y aparece un texto de Pablo Gisbert, reconoces que es una pieza de El Conde de Torrefiel. Y conviene dejar de lado los prejuicios, la expectativa sobre el relato, es importante abandonarse a otro tiempo, a otro ritmo, a otra poética…y aparece lo inesperado. La plaza nos propone mirar de otro modo, escuchar de otro modo…conectar con todo lo que hay más allá del ruido.
Adolfo Simón

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