«Fundamentalmente fantasías para la resistencia» en el CDN
KYIV, marzo de 2022. Patricia es una autora y directora de teatro que ha convertido el local de ensayos de su compañía en un refugio. A pesar de la invasión rusa, sigue creando historias para mantener unidos a sus seres queridos y alejar a su hija Olena de los comités de defensa. La directora propone inventar una obra que se titule Pin, Pan, Putin. Aunque ensayar durante una guerra supone una gran dificultad, la compañía avanza en la construcción de la historia. Sin embargo, a partir del momento en el que muere el personaje de Putin, todo se transforma en un gran caos.
¿Qué se puede hacer ante el horror de una guerra desde nuestras cómodas casas?¿Deprimirse y lamentarse?… ¿Se puede combatir sin armas?¿Se puede huir de los bombardeos a través del arte?. Creo que estos debates éticos están detrás de la obra, aunque a nosotros nos llegue como un gran disparate que podría firmar los Hermanos Marx. El teatro ha sido útil a lo largo de su historia porque pone al ser humano frente a sus miserias, para intentar resolver las grandes sombras que le acompañan. Y también sirve para gritar contra las injusticias. Esta obra podría haber sido un gran drama trágico que nos mostrase la «realidad» de lo que está ocurriendo en Ucrania…No tengo claro que de ese modo el público estuviese disponible para acudir a ver algo que en los medios de comunicación ya nos muestran a diario. Crear un juego de teatro dentro del teatro, una gran farsa, nos permite tomar distancia sobre lo que está ocurriendo y reír ante el disparate, aunque la sonrisa se congele en nuestro labios por momentos. Empezar la obra en un refugio para terminar en una trinchera blanca es la gran metáfora que sostiene el montaje junto con los actores que se vuelvan absolutamente para llevar a cabo esta comedrama.
Adolfo Simón



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