«Arder y no quemarse» en el Teatro Español
Desde su inauguración en 1583 hasta nuestros días, el Teatro Español ha sido testigo de excepción de la historia del teatro en España y de los sucesos sociopolíticos y culturales más relevantes de nuestro país. En este viaje fascinante, artistas, gestores, arquitectos, técnicos o investigadores han hecho posible la conservación, preservación y transformación de este Ave Fénix, que ya ha resurgido victorioso en múltiples ocasiones de sus cenizas. Y es quizá precisamente por esto que este edificio es un símbolo para todas las personas que nos dedicamos al difícil arte teatral. A pesar de todo, El Español sigue aquí, majestuoso y frágil, observándonos con compasión mientras nos contamos y recontamos historias en unas tablas que ocupan exactamente el mismo lugar desde hace más de cuatro siglos.
La puesta en escena es una superproducción compleja, en ella se mezclan lenguajes contemporáneos con planteamientos clásicos dependiendo del momento histórico del teatro al que se hace referencia. A partir de un dispositivo lumínico, el público realiza un viaje en el túnel del tiempo para ir transitando por momentos claves de la historia del Teatro Español. El Elenco se transforma en los distintos caracteres en un momento, pasando de la actualidad al verso sin inmutarse. Esta experiencia es un viaje en el tiempo sobre un teatro pero también sobre todo lo que han visto sus paredes…incendio tras incendio.
Adolfo Simón


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