Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

Fotografía expuesta

Marcel G Lefrancq, l’ oeuf de l’ aigle, 1938
Marcel G. Lefrancq, experimentaciones surrealistas, 1938-1948

Juan Naranjo Galería de Arte y Documentos ha iniciado la temporada con la apertura de un nuevo espacio situado en los Jardins de Montserrat de Barcelona con la exposición Marcel G. Lefrancq, experimentaciones surrealistas, 1938-1948, está compuesta por una treintena de fotomontajes, sobreimpresiones y fotogramas.

Marcel G Lefrancq (1916-1974) se formó en la Académie des Beaux-Arts de Mons. Durante este período empezó a relacionarse con artistas de la vanguardia belga. Su actividad fotográfica desde 1938 estuvo relacionada con su adscripción al surrealismo y a la revolución. Formó parte de grupos surrealistas belgas como Rupture, Hainaut y Haute Nuit. En ese año, comenzó a realizar sus experimentaciones fotográficas, utilizando el fotomontaje y el collage.

Los fotomontajes y collages que realizó estaban en consonancia con la estética y los temas que los surrealistas habían desarrollado desde finales de la década de 1920, aunque también comenzó a interesarse en la abstracción.

El automatismo gestual fue una tendencia que empezaba a seducir a los artistas surrealistas a mediados de la década de 1930 y que les abrió el camino hacia la abstracción. Marcel Lefrancq empezó a utilizar el fotograma, que le permitía obtener una imagen fotográfica sin la necesidad de usar una cámara. Bastaba con colocar los objetos directamente sobre papel fotográfico y exponerlos a la luz para que se generaran solos. Los fotogramas que realizó en este período estaban muy alejados de los que se realizaron en los años veinte, estaban más en consonancia con las experimentaciones en torno al automatismo de Óscar Domínguez o Wolfgang Paalen que estaban realizando en esos años.También experimentó con la solarización y con las reacciones químicas en las que incorporaba el automatismo y el azar, que adquirieron una gran importancia en los procesos creativos en Estados Unidos, entre los miembros del Instituto de Diseño de Chicago y entre los expresionistas abstractos que se convirtieron en el referente del arte occidental de ese periodo.

Y en el espacio que tienen en la calle Casanova 136-138, de Barcelona para celebrar el noveno año de su apertura, han organizado la exposición Pablo Pérez-Mínguez, Retratos en torno a la movida madrileña.

En la década de los ochenta, Pablo Pérez-Mínguez fue uno de los principales promotores de este movimiento. Su estudio en la calle Monte Esquinza de Madrid se convirtió en uno de los centros destacados del desarrollo creativo de la época, por donde pasaron todo tipo de artistas y creativos como: Alaska, Pedro Almodóvar, Rosy de Palma, Paz Muro, Fany, Santiago Auserón, entre otros. 

Pablo Pérez-Mínguez (1946-2012) perteneció a la generación que reivindicó, en los años setenta, el estatus artístico de la fotografía y que fue la impulsora de su institucionalización. Fue el miembro fundador de la primera escuela de fotografía, que se creó en España, el Photocentro de Madrid, así como de la revista Nueva Lente, que dio visibilidad a otra forma de entender la fotografía y la obra de jóvenes fotógrafos que se han convertido en fundamentales en la creación fotográfica. Su actividad como promotor cultural la compaginó con la creación, siendo uno de los más importantes fotógrafos de La Movida.

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