Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

«La madre de Frankenstein» en el CDN

1954. Germán Velázquez vuelve a España desde su exilio en Suiza, donde ha pasado más de la mitad de su vida, para trabajar en el manicomio de mujeres de Ciempozuelos. Allí se reencuentra con Doña Aurora Rodríguez Carballeira, una parricida paranoica, eugenésica, inteligente y brillante, que él conoció en la clínica de su padre a los 13 años. Esta mujer le fascinó hasta tal punto que se convirtió en psiquiatra. A su vuelta, se encuentra con un país que ya no reconoce: la rotundidad del sol, la humillación de las mujeres, otras banderas, otros nombres en las calles… Miedo. Silencio. Miseria.

Esta monumental propuesta de la adaptación de la novela de Almudena Grandes es el homenaje que se merece desde la escena la novelista desaparecida. Un espectáculo que transita página a página por la novela, minuciosamente. Un cubo gris gigantesco que se desmorona al final, enmarca el manicomio, donde todos los monstruos habitan y acechan. Una pintura expresionista sobre un tiempo de tinieblas que amenaza con volver.

Adolfo Simón

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