Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

«Constante» en la Compañía Nacional de Teatro Clásico/41 Festival de Otoño

El príncipe constante cuenta la historia de don Fernando de Portugal, que en su expedición de conquista por tierras marroquíes, hace prisionero al general Muley, del que está enamorada Fénix, la hija del rey de Fez. Movido por la compasión y la piedad, Fernando libera a Muley. Luego será el príncipe portugués quien caiga prisionero en el país norteafricano, torturado hasta su muerte y su conversión en mito.

El punto de partida del montaje es la cama donde se torturó al príncipe que, como si de un personaje vivo se tratase, ha tenido varias vidas y localizaciones tras un montaje fallido de la obra de teatro. Esta idea provoca una serie de situaciones delirantes en las que los personajes que se encuentran frente a la cama, terminan afectados por la marca de dolor que lleva impresa Así, una obra clásica sirve para que un equipo contemporáneo indague sobre la pertenencia y el sometimiento. Un juguete vodevilesco.

Adolfo Simón

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