«Poncia» en el Teatro Español
Lolita vuelve al monólogo, como lo hizo tiempo atrás con su interpretación de La plaza del diamante. Aquí, en Poncia, se sumerge en el personaje lorquiano para transitar por la obra a partir del impacto que le produce la muerte de Adela. La obra en una serie de pasajes en los que se encuentra fantasmagóricamente con todos los personajes de Bernarda Alba, incluyendo a Pepe el Romano que, aunque no aparece, es el disparador de la tragedia. Lolita se ha convertido en una actriz que ama el escenario, allí se encuentra como en casa, es, probablemente el mejor lugar donde muestra todas sus dotes artísticas. Por momento tuve un deja vu y la recordé en aquel tema de «Amor, amor» con el que inició su carrera y me parecen dos mujeres tan distintas…como el buen vino, ha ganado mucho con los años, ahora es un gran reserva.
Adolfo Simón


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