ALBERTO CORTÉS «ONE NIGHT AT THE GOLDEN BAR» en CONDEDUQUE
Alberto Cortés sube al escenario con el músico César Barco para soltarnos una declaración de amor cursi, afectada, desfasada y queer. Descalzo, vestido con una blusa de volantes y unos slips, el dramaturgo y performer invoca la figura del ángel, se pregunta cuáles son las identidades que están en ese lugar vulnerable y monstruoso al mismo tiempo y cómo vamos a proteger a estos cuerpos cuando se expongan en su fragilidad.
Al paso que vamos, en un futuro, dos hombres podrán tener un hijo de sus entrañas, si eso hubiera podido ocurrir hace cuarenta años, Alberto Cortés habría nacido de la unión de Ocaña y el Titi, de algún modo, es una mezcla escénica de los dos…Lo trágico aflamencado le vendría de Ocaña y el juego revisteril del artista valenciano, Rafael Conde «El Titi». Y además, fluye de su boca un espíritu poético que transita entre el pop y lo trash. El humor y lo trágico de la mano en este artista es un plato fuerte para el paladar del público que, por momentos, se le congelaba la risa en los labios. Una experiencia performática a la que se le intuye gran vuelo futuro.
Adolfo Simón


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