Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

«Madre» en los Teatros del CANAL

Mère es la tercera obra del ciclo Domestique, después de los solos Seuls y Soeurs. A partir de elementos autobiográficos, Wajdi Mouawad despliega una ficción en la que la mirada de un niño de 10 años observa el cruce de la historia de una familia en el exilio con una gran historia.

A veces digo en broma que «vivo en los teatros», los taquilleros de muchos lugares ya me reciben con una sonrisa…en realidad, lo que siempre busco es ese momento en el que el tiempo se detiene y la emoción me embarga, como en pocas artes y ocasiones me ocurre. Voy al teatro como el que va a un rito sagrado o como el yonki que busca su dosis de droga diaria…y pocas veces siento que lo que veo me atraviesa el alma o me llena de delirio las venas del cerebro. Hoy he podido disfrutar de ese tipo de experiencia que busco incansablemente. «Madre» podría ser un texto de lo que se viene llamando, obra autobiográfica, con el propio autor en escena…pero no nos engañemos… la diferencia entre una historia que habla de un tiempo y de quien la escribe a «Madre» hay un abismo, aquí hay TEATRO. ¿Y qué podemos imaginar como teatro en mayúsculas?, pues algo muy sencillo, que nos cuenten una historia de corazón a corazón…y, además, que trascienda al tiempo y al lugar en el que transcurre para, sin darnos cuenta, convertirse en «nuestra historia». Ahí empieza el rito profundo, en ese descubrimiento entre lo que nos cuentan y lo que guardamos en secreto que, sin ser la misma fábula, se conectan. En este montaje, aparentemente muy sencillo, hay teatralidad a raudales, hay humor cuando menos se espera, hay denuncia sin panfleto y hay emoción…y vida, aunque sea con la muerte a nuestro alrededor. El autor lleva más de tres décadas sin llorar, desde que murió su madre…yo no recuerdo la última vez que lloré en un teatro, si, ha sido hoy… Wadji debe ser un diablo…o un genio…porque consigue que salga el sol en medio de la noche en un escenario. Está todo agotado, pero yo iría hoy sábado por si alguien no acude y poder ocupar su butaca.

Adolfo Simón

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