Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

«LA FORTALEZA» en la Compañía Nacional de Teatro Clásico

Poniendo el foco en la figura del padre, la autora y directora Lucía Carballal establece un nexo entre su propia biografía y El castillo de Lindabridis. Si bien el motor de la obra de Calderón es el afán de una princesa por heredar el reino paterno, La fortaleza aborda el anhelo de una hija por ocupar un lugar en la vida de su padre, un arquitecto desaparecido al que conoció muy poco y al que ya solo puede acceder a través de los edificios que construyó. Tres actrices relevantes en la historia de la CNTC -Eva Rufo, Mamen Camacho y Natalia Huarte- ofrecen tres perspectivas posibles, tres intentos de construir un padre y, al mismo tiempo, escapar de él. Ellas aportan a La fortaleza la experiencia de quienes han pronunciado tantas veces palabras de otro tiempo.

La constante, por parte de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, de programar en la Sala Pequeña, una propuesta que de una visión contemporánea a la obra que se representa en la Sala Grande, está propiciando montajes muy sugerentes como el de La Fortaleza. Aquí, jugando con la idea de lo autobiográfico, no solo se expone la autora y directora, también invita a esa metateatralidad a las tres actrices protagonistas. El espacio podría ser una sala de conferencias o un espacio expositivo en un museo contemporáneo, entre estos territorios simbólicos, las actrices transitan cabalgando entre las referencias a la obra calderoniana pero también a lo que en su biografía importa ser o tener. Un trabajo poderoso desde la sencillez.

Adolfo Simón

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