«Gilipollas sin fronteras» en el Teatro Alfil
Esta organización no-gubernamental sin ánimo de lucro (aunque últimamente se ha animado y cobra) ofrece un espectáculo en el que se revela el absurdo de situaciones cotidianas, para demostrar el grado máximo de gilipollez al que hemos llegado en nuestros días, y que sirve para mostrar la gilipollez al desnudo, con la clara intención de asumir que «sentirse gilipollas» no es tan malo.
Dos hombres siguen las pautas que la organización les ha transmitido, de este modo, se van desarrollando una serie de situaciones disparatadas en las que se denuncia lo impasibles que estamos ante los abusos de una sociedad que, tal vez, es la verdadera gilipollas. El público sigue con entusiasmo cada una de las breves escenificaciones del manual del buen gilipollas.
Adolfo Simón


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