ESCENA QUEER en VERANO
A veces, las cosas que surgen de forma espontánea son las que tienen resultados más interesantes. Desde el Centro Dramático Rural siempre hemos tenido un contacto estrecho con Fran y Néstor, directores de Kárstica en Cañada del Hoyo, ya hemos realizado anteriormente experiencias performáticas en el Museo La Neomudéjar y en Zapadores, ciudad del Arte. Hace unas semanas nos encontramos y pusimos en marcha esta experiencia nueva de colaboración creativa: «Escena queer». Nosotros propusimos un artista escénico para crear en residencia en Kárstica y ellos aportarían un artista queer que completaría el programa. Inmediatamente pensé en Dave Aidan y su propuesta «Enchaquirado» mostrada en Madrid y en Mira y que tan buena impresión me había provocado esa mirada sobre lo tribal y la identidad. Dave entendió perfectamente la propuesta y todo lo que podría suponer su traslación a un espacio natural y simbólico. Junto a su compañera, Corina Bustamante, en L´Ayapampa, viajaron hasta Kárstica y estuvieron durante tres días trabajando sobre la nueva dramaturgia espacial en los alrededores de la estación de tren abandonada. El jueves pasado, al atardecer, el público que acudió, transitó entre árboles y arbustos para llegar a una especie de Kromlech natural donde no había distancia escénica entre personaje y espectador. «Enchaquirado» aquí encontró su espacio más auténtico, las piedras ancestrales que le acogieron y acunaron. Una performance ritual llena de sentido y poética. Un trabajo que impactó al público.





Después, nos invitaron a volver a la Estación residencia de creación para sentarnos a un lado de la vía y contemplar un ser fantasmagórico que, en un escenario inquietante, al otro lado de la vía, nos sumergía en historias de amor trasnochadas de la mano de tangos arrabaleros. Ver a Cristina Reina bajo una luz roja, con la luna creciente de fondo, casi como una ensoñación, generó un viaje emocional muy sugerente.


Y así terminó esta primera experiencia de «Escena queer» en la tierra de lagunas arcillosas.
Adolfo Simón

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