La curva de la felicidad en el Teatro Quique San Francisco
Quino, el protagonista, hasta la fecha ha vivido en una casa amplia del centro de la ciudad, pero su mujer ha abandonado la vivienda familiar y espera que Quino la venda para recibir la mitad de su precio. La venta de la casa le provoca una enorme angustia de carácter estresante porque, entre otras cosas, significa la pérdida definitiva de Carmen… Y él querría volver con ella por inseguridad, costumbre y dependencia psíquica.
Este es el punto de partida del delirium que vivirá el personaje en su afán de mantener ese estatus personal y económico. Pero las curvas no son buenas ni en las mejores carreteras, así, irá de derrape en derrape hasta que al final hay un giro inesperado.
Adolfo Simón


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