Helena Martín en Canal Danza.
Esta pieza pretende transitar ese bosque oscuro desde un cuerpo perro hecho pedazos y agarrarse a la belleza que nos salva. Esa belleza está en acompañar, compartir y sostener el dolor del cuerpo del otro y convertirse en cuerpos perros guardianes que alivien el camino.
Una obra inquietante, llena de imágenes bellas y perturbadoras. Un giro radical sobre el flamenco habitual que, en esta ocasión y gracias, a la composición sonora, se construye un diario fascinante sobre la soledad y el vacio.
Adolfo Simón


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