La paz en los Teatros del CANAL.
Esta comedia, fruto irreverente de la unión entre el teatro de Francisco Nieva y el de Aristófanes, es una invocación a la diosa Paz, con todas las dificultades que esta noble voluntad conlleva…
Atenas está en guerra. Trigeo, viñador del Ática, emprende el acto heroico de traer la Paz a su ciudad. Una mañana se levanta con el deseo quijotesco, incontenible, de subir al Olimpo para pedir explicaciones a los dioses. Cual caballero andante que no parará hasta deshacer el entuerto, lo hará cabalgando a lomos de su escarabajo gigante (animal muy valorado en el universo mitológico de Aristófanes).
Rakel Camacho ha asumido un gran reto este año en el que se celebra el Centenario del nacimiento de Francisco Nieva y ha sido, llevar a escena un texto que no solo tiene todos los elementos característicos del universo del autor manchego si no que, además, Aristófanes está al fondo de la obra y en proscenio, la paz, en un momento en el que estamos, tal vez, al borde de la tercera guerra mundial. Todo ello podría haber sido de una intensidad dramática terrible, catártica y, sin embargo, Rakel Camacho da un salto mortal sobre la historia y nuestro presente, generando un universo caótico, procaz, delirante y transgresor…el patio de butacas delira con cada escena y con los personajes, construidos a partir dela idea de un mundo a la deriva , con tintes de cómic fantástico. Un espectáculo que se estrenó en el Festival de Mérida y que llega a un Madrid moderado, para sacudir las telarañas del pensamiento pazguato que inunda nuestro día a día.
Adolfo Simón


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