«The Ministry of Unresolved Feelings» en los Teatros del Canal/Festival de OTOÑO.
Los personajes que interpretan los bailarines son mudos, solo bailan. La voz de un locutor transmite los casos de los pacientes y un alto cargo responde en cada uno de ellos con la sequedad y burocrática manera de los funcionarios, al ritmo de músicas como la de la canción Ne me quitte pas, de Jacques Brel, o el aria Förbi, förbi, de la ópera Eugene Onegin, cantada por Jussi Björling, que cada paciente trae en un casete y entrega al encargado.
Danza teatro para mostrar las obsesiones y miedos de una serie de pacientes que van desfilando por el escenario como almas que vagan buscando su lugar, un rincón donde descargar sus obsesiones y, la danza y el juego, son el mejor vehículo para ello.
Adolfo Simón


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