«Don Gil de las calzas verdes» en la Compañía Nacional de Teatro Clásico.
Don Gil de las calzas verdes nos ofrece una de las miradas más completas y desacomplejadas que el Barroco español supo producir alrededor de las pasiones humanas. Intriga y enredo al servicio de unos personajes llenos de vida y procedentes de todos los rincones de la sociedad. Tirso de Molina ha leído a Maquiavelo y se sigue preguntando si el fin justifica los medios, y lo hace adoptando el disfraz y la confusión de la identidad que esta procura para hacernos reír y reflexionar sobre los límites éticos de nuestras pasiones.
La puesta en escena que se presenta ahora parte de la idea del disparate como arma de juego escénico. Un muro gigante va trazando los espacios donde ocurre la acción entre jocosas situaciones.
Adolfo Simón


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