Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

Recta final de TEATRALIA 2025.

Este fin de semana se ha cerrado la edición del Teatralia 2025. Durante casi un mes, en diferentes espacios de la Comunidad de Madrid, se han podido disfrutar propuestas para público familiar con temáticas diversas y planteamientos escénicos de gran calidad; está claro que los profesionales que dedican su trabajo a estos espectadores inquietos, se toman muy en serio qué y cómo contar les problemáticas actuales.

Como los pingüinos es un espectáculo de humor y poesía visual basado en hechos reales: la vivencia de una niña cuya infancia transcurrió entre médicos, hospitales y operaciones. Es la historia de la propia Helena, alma mater de la compañía La Bleda, quien nos lleva de la mano por un recorrido en el tiempo que bucea en los recovecos de su memoria y recrea en escena todo un imaginario surgido desde la cama y la inmovilidad en la Sala Mirador.

En el kilómetro 523 es una historia de historias. Un homenaje a la literatura, en especial a la literatura de viajes, y a la fascinación por el mundo. Una niña llamada Luna nos cuenta la historia de amor de sus padres. Él es viajero, surca los cielos en avioneta o los mares en barco o submarino. Ella es bibliotecaria y lectora infatigable. Ambos aman viajar por el mundo, cada uno a su manera, aunque a veces se intercambian los roles en La Casa Encendida.

Poi es un originalísimo espectáculo en el que se fusionan las artes del circo con la manipulación de un único elemento: la peonza. Este juguete tradicional y ancestral, con miles de años de historia y presente en muchas culturas del mundo, aparece aquí en sus más diversas formas y tamaños y es manipulado por Guillem Vizcaíno de una manera asombrosa, con increíble precisión y destreza, como si de un juego de malabares se tratara. Guillem las hace girar sobre distintas superficies, a veces móviles, inestables o minúsculas, a veces incluso contando con la ayuda del público asistente, hasta rayar en lo inverosímil en Réplika Teatro.

Dimanche (Domingo) pinta un retrato irónico y tierno, divertido y a la vez sin concesiones, de una humanidad sorprendida por las fuerzas incontrolables de la naturaleza. Con una estructura narrativa cinematográfica, la pieza nos presenta, por un lado, a una familia que se obstina en pasar sus domingos juntos en su casa de campo, así se derritan de calor o arrecie una tempestad; por otro lado, presenta a tres reporteros, testigos del colapso ecológico, que filman a las últimas especies vivas del planeta. La compañía trabaja a diferentes escalas (real y con maquetas) y pone en juego muchos recursos en escena: objetos, marionetas, escenografía, iluminación, vídeo, efectos visuales y sonoros, música, interpretación actoral, movimiento, gestualidad…en los Teatros del CANAL

Adolfo Simón

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