Revista digital de Artes escénicas -Año 12º-

«Todo lo que veo me sobrevivirá» en Cuarta Pared.

Todo lo que veo me sobrevivirá es la última parte del Tríptico de la Vida un proyecto que, por su 40º aniversario, Cuarta Pared ha presentado entre los meses de febrero y abril de 2025 y que se lleva gestando durante dos años. En él, se ha propuesto a tres directoras (Aldara Molero, Aitana Sar y Raquel Alarcón) vinculadas a la trayectoria de Cuarta Pared y que cuentan con dramaturgos/as como Miguel Valentín, Lucía Carballal y Pablo Remón, entre otros/as, a desarrollar tres propuestas escénicas que parten de las mismas cuestiones: ¿Cómo se aprende a vivir? ¿Cómo afrontamos los fracasos y las alegrías? ¿Qué sucede cuando tenemos que elegir?.

Todo lo que veo me sobrevivirá es la suma de cinco relatos y un recuerdo de infancia. Cuenta la historia de cinco personajes de distintas edades que se enfrentan de forma inesperada a una decisión vital. Personajes a quienes la vida les sorprende en los lugares más inoportunos, como un polígono industrial, la cafetería de un supermercado, un parque de bolas o un blablacar. Personajes que parten de un suceso cotidiano, como perder un estuche, responder a la pregunta de un niño o coincidir con una familia de viaje, y lo que esto desencadena en cada uno de ellos. ¿Qué les sucede cuando contemplan aquello que no se puede explicar? ¿Cómo se enfrentan a estos momentos y cómo los atraviesan?.

El montaje tiene un prólogo y un epílogo en el que, intuimos la voz de la directora que plantea unas notas para situarnos en el tiempo, en esos momentos de deseo que mueven la vida…al final, se quedan las palabras prendidas del imaginario del público, esperando que todos tengan una oportunidad para cambiar el rumbo de sus acontecimientos. Entre el inicio y el final, aparecen personajes y tramas que van dándose el relevo mientras dejan su rastro en la escena, aparentemente son historias sin conexión pero unas orejas de conejo y unas zanahorias van conectando los paisajes inesperados, como esos que nos encontramos en la vida…a veces viajamos hacia un lugar y en el camino, encontramos experiencias que nos enfocan o desenfocan sobre lo soñado y deseado. El escenario es un lugar de sorpresa y descubrimiento…todos los que lo pisan terminan formando parte de ese lugar para siempre…y como en los desvanes de la infancia, al final, todo queda como en un trastero de sueños amontonados, esperando que una nueva luz, un aire leve, los mueva hacia otro lugar…hacia un futuro, sobreviviendo a todos los que lo miramos alguna vez.

Adolfo Simón

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