El público, protagonista de la escena.
Es importante que los teatreros se preocupen por el público, por cómo siente o vive, lo que ocurre en el escenario, desde el patio de butacas. A veces nos olvidamos que todo se hace para esas personas que salen de su casa, acuden a un teatro, compran una entrada y se disponen a recibir lo que desde la escena se les ofrece. Este fin de semana han coincidido dos propuestas en la cartelera de Madrid en las que, el público, de una forma u otra, era el protagonista. En «Declaración de amor (para siempre)» dentro de la programación de «Teatro bajo la arena», en la Abadía, se interpela al público con muchas preguntas, tratando de descubrir las mejores fórmulas para que ese encuentro entre escena y patio de butacas sea gozoso. En la Sala La Usina, otra propuesta, «Escribe, maldito, escribe», las dudas surgen para descubrir hasta qué punto los convocados a esa sesión, tendrán el valor de conocer a fondo lo que un dramaturgo experimenta en el proceso de escritura de un texto que, muchas veces, trastoca su vida y sueños.
Adolfo Simón


Debe estar conectado para enviar un comentario.