«Abiertos en canal» en el Teatro Infanta Isabel.
En un matadero cerca de Tokio la producción se interrumpe de pronto cuando el bulbo raquídeo de una de las piezas desaparece. Esta médula es fundamental, pues permite detectar la EEB, la enfermedad de las vacas locas, y determinar si la carne es apta para el consumo humano. De no encontrarla, habrá que descartar la pieza entera y los trabajadores tendrán que costear las pérdidas de su propio bolsillo.
El teatro es un espacio metafórico, en la superficie hay una anécdota dramática que nos permite, en el fondo, indagar sobre el ser humano. Aquí, tres jóvenes tratan de encontrar su lugar en el mundo y esa búsqueda les lleva a conocer a fondo sus miserias y sus sueños. Un espacio simbólico contiene la pieza dramática.
Adolfo Simón


Debe estar conectado para enviar un comentario.