«Cera: 500 horas de vuelo» en AZARTE.
Dicen que la vida de una abeja se mide en horas de vuelo: quinientas horas contadas. A partir de unas viejas cintas de cassette se reconstruyen fragmentos de una vida, de un cuerpo, de unos recuerdos siempre en constante transformación, como la cera. Un tiempo vivido a veces rápido y otras lento, como el vuelo de una abeja.
Este espectáculo es una experiencia sensorial, ya en la entrada nos invitan a paladear miel…es una manera de ir introduciéndonos en un universo personal donde el «maestro de la miel» nos permite entrar en su mundo, en su memoria…en lo que la miel y sus múltiples formas puede construir ante el imaginario del público. Hay propuestas que no son para mirar si no, más bien, para degustar emocional y sensorialmente. Un viaje a la naturaleza que siempre va de la mano del arte.
Adolfo Simón


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