«Míster Shakespeare» de Marco Antonio de la Parra en el Teatro de la ABADÍA.
En medio de un salón de pool, no sabemos si un actor, un psiquiatra, o un dramaturgo que dice llamarse William Shakespeare, sostiene una conversación con la audiencia, cuestionando la vigencia del arte y el agotamiento emocional que conlleva la creación. Mientras este sujeto agotado pincha vinilos en una tornamesa, comparte las contradicciones de su camino artístico, el absurdo de consolidarse como un artista de renombre, y la condena de estar atrapado en la eternidad de su obra: el cuerpo se desgasta, el cáncer lo consume, pero la muerte no llega.
Una pieza intimista dónde la creación y sus misterios es la protagonista. El público asiste como un voyeur a las reflexiones de un hombre que juega una partida de ajedrez con el destino inexorable.
Adolfo Simón


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