«La omisión de la familia Coleman» en el Teatro Infanta Isabel.
Una familia viviendo al límite de la disolución, una disolución evidente pero secreta; conviviendo en una casa que los contiene y los encierra, construyendo espacios personales dentro de los espacios compartidos, cada vez más complejos de conciliar.
Esta obra ha tenido un largo recorrido y creo que el público se niega a que desaparezca. Fue clave en su presentación en Madrid hace años, un antes y un después para su creador, Claudio Tolcachir. En este montaje sencillo, de dramaturgia y puesta en escena compleja hay dos elementos claves, el elenco que aúna actores y actrices de diferentes trayectorias, trabajando en un lenguaje común y una mirada al tiempo de desequilibrio social que podía vivir en su momento la Argentina y que hoy todavía es más duro… algo que ha trascendido a muchas otras sociedades, hablando del final de un tiempo que tal vez empezó con la esperanza de que el nuevo milenio traería un mejor mundo y no ha sido así…y el espectador medio se redescubre en esta obra.
Adolfo Simón


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