«Ni flores, ni funeral, ni cenizas, ni tantán» en el Teatro de la ABADÍA.
La Dramática Errante vuelve a La Abadía con un nuevo estreno en Madrid, después del éxito cosechado con Altsasu. En su nuevo espectáculo, Ni flores, ni funeral, ni cenizas, ni tantán, la dramaturga y directora María Goiricelaya nos presenta una historia de superación, ternura y humanidad que está centrada en los cuidados paliativos y en el «buen morir». A través del humor, la emoción y la conciencia social, el espectáculo persigue otorgar un reconocimiento a todas esas otras que acompañan en la última etapa de la vida.
En estos días coinciden en la cartelera varios espectáculos que abordan el viaje previo a la muerte, el tema tabú por excelencia en nuestra sociedad. Antes, la muerte visitaba las casas y ahí se acompañaba íntimamente a la persona que se marchaba. Hoy en día, con los tanatorios, la muerte viaja en ambulancias blancas como decía Antonio Flores en su canción. Es como si quisiéramos esconder el final de la vida cuando no es más que la llegada a un nuevo puerto. En este montaje, con el viaje de Santiago en paralelo a toda la acción, como si de un viaje de ensoñación fuese, vamos acompañando amorosamente a los personajes que buscan en ese recorrido, encontrar la paz y el sentido de la vida…para morir bien. Un juego de espejos imaginarios que al final nos sirven para reconocernos en ellos.
Adolfo Simón


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